Su corresponsal conversó hoy con Lenin sobre la situación en Rusia y la situación general en Europa. Lenin subrayó que la revolución siempre nace con grandes dolores. Un país que realiza la revolución en solitario siempre se encuentra en una situación grave. Pero la situación es difícil en todas partes, no solo en Rusia. Se dice que en Rusia reina la anarquía, pero esta es fruto de cuatro años de guerra, no del régimen bolchevique. Las semanas que quedan hasta la nueva cosecha serán las más difíciles. La cosecha promete ser buena. La contrarrevolución intenta por todos los medios aprovechar la situación creada. La contrarrevolución está compuesta por campesinos ricos y oficiales, pero sin apoyo extranjero es impotente. En aquellas ciudades donde los contrarrevolucionarios triunfaron, se mantuvieron en el poder solo unos días, incluso solo unas horas. El asesinato de Volodarski, organizado por los socialrevolucionarios de derecha, revela en esencia la debilidad de los contrarrevolucionarios. La historia de la revolución rusa demuestra que un partido siempre recurre al terror individual si no cuenta con el apoyo de las masas.

La oposición en el partido bolchevique contra la Paz de Brest, declaró Lenin, se ha calmado. Bujarin, Rádek y otros participan nuevamente en el trabajo. La paz era necesaria para impedir que los alemanes tomaran completamente Rusia y estrangularan la revolución. En cuanto a las medidas tomadas contra los anarquistas, estas se deben a que los anarquistas se armaron y una parte de ellos se unió con elementos claramente bandidos. Los anarquistas ideológicos ya han sido liberados, y su gran diario «Anarquía» sale como antes{175}.

En medio de todas estas dificultades se está organizando la industria. Los propietarios de empresas aún sabotean ampliamente este trabajo, pero los obreros toman en sus manos la dirección de las empresas.

En relación con la sublevación checoslovaca, Lenin expresó la confianza en que será reprimida por las tropas soviéticas, aunque esto se prolongue.

La situación de los alemanes en Ucrania es muy grave. No obtienen nada de grano de los campesinos. Los campesinos se arman y atacan en grandes grupos a los soldados alemanes dondequiera que se encuentren. Este movimiento se extiende. Gracias a la ocupación alemana, el bolchevismo en Ucrania se ha convertido en una especie de movimiento nacional. Agrupa en torno a sí a personas que antes ni siquiera querían oír hablar del bolchevismo. Si los alemanes ocuparan Rusia, el resultado sería el mismo. Los alemanes necesitan la paz. Es significativo que en Ucrania los alemanes quieran la paz más que los propios ucranianos. La misma situación se da con respecto a Turquía. Los alemanes concluyeron con la Rada ucraniana un acuerdo ventajoso, a pesar de que en Ucrania siempre se denigró la Paz de Brest. Ahora los alemanes ayudan a luchar contra los bolcheviques en el Cáucaso.

Nosotros, en Rusia, debemos esperar ahora el desarrollo del movimiento revolucionario en Europa. El partido militar en Alemania en el momento actual es tan fuerte que habla con desprecio del gobierno de Berlín. Sin embargo, la resistencia al imperialismo crece incluso en los círculos burgueses. Tarde o temprano, en todas partes se debe llegar al colapso político y social. La situación actual es inestable, pero no se puede crear un orden mejor solo mediante la guerra y el derramamiento de sangre.

Impreso en sueco el 4 de julio de 1918 en el periódico «Folkets Dagblad Politiken» n.° 152

Publicado por primera vez en ruso en 1962 en la revista «Voprosy Istorii KPSS» n.° 2

Se imprime según el texto del periódico. Traducción del sueco.