1. VII. 1918

Querido camarada Ioffe:

Estoy enfadado con usted, a decir verdad, hasta el extremo. Hay poca gente, todos están agotados hasta el demonio, y usted hace tal cosa: escribe muchas cosas de trabajo en una carta personal a mí (la última, a lápiz) e inserta una serie de salidas personales, ataques, puya y etc. contra Chicherin («un señor* no auténtico» y cosas por el estilo). A Chicherin le escribe: «las perspectivas en la carta a Lenin».

¡Esto es, diablos, algo increíble!

Naturalmente, Chicherin me pide la carta, yo no puedo mostrarla, no queriendo ser instrumento de intrigas. Resulta un daño para la causa y un daño para las relaciones.

Chicherin es un trabajador magnífico, de lo más concienzudo, inteligente, conocedor. A tales personas hay que valorarlas. Que su debilidad sea la falta de «mando», eso no es problema. ¡Cuánta gente hay en el mundo con la debilidad contraria!

Se puede trabajar con Chicherin, se trabaja con facilidad, pero se puede echar a perder el trabajo incluso con él.

Usted se pega a él, pero la Comisaría de Asuntos Exteriores tiene derecho a quejarse también de usted, porque usted no cuenta con ella, y sin conocimiento y autorización del Comisario del Pueblo de Asuntos Exteriores, naturalmente, los embajadores no tienen derecho a dar pasos decisivos.

Espero que usted tome todas las medidas para eliminar estos Mißstände**.

Que «hayan movido» a Krasin es muy bueno. Atosigue con todas sus fuerzas a Shklovski: es un vago; exíjale informes e informes, amenace.

Le estrecho la mano. Lenin

* Al parecer: ministro. Nota del ed.

** – defectos. Nota del ed.

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Enviado a Berlín

Publicado por primera vez en 1959
en la Colección Leninista XXXVI

Se imprime según el manuscrito.