En vista de lo avanzado de la hora para la llegada al congreso del delegado del Comisariado de Abastecimiento, ruego comunique al congreso lo siguiente: los miembros del congreso que están a favor del poder soviético deben recordar, en primer lugar, que el monopolio del pan se aplica simultáneamente con el monopolio de las manufacturas y demás productos esenciales de consumo; en segundo lugar, que la exigencia de abolir el monopolio del pan es un paso político de los sectores contrarrevolucionarios que intentan arrancar de las manos del proletariado revolucionario el sistema de regulación monopolística de los precios, como uno de los medios más importantes para la transición gradual del intercambio mercantil capitalista al intercambio socialista de productos. Explíquele al congreso que, para combatir el hambre, la abolición del monopolio no solo es inútil, sino nociva; como ejemplo sirve Ucrania, donde Skoropadski abolió el monopolio del pan y, como resultado, al cabo de unos días la especulación con el pan alcanzó proporciones tan inauditas que el proletariado ucraniano pasa hambre ahora más que durante el monopolio.

Señale que el único medio acertado para aumentar las raciones de pan es la decisión del Consejo de Comisarios del Pueblo de requisar por la fuerza el pan a los kulaks y entregarlo a los pobres de la ciudad y del campo. Para ello es necesario que los pobres ingresen más rápida y resueltamente en las filas del ejército de abastecimiento, que está creando el Comisariado del Pueblo de Abastecimiento.

Proponga al congreso que se proceda de inmediato a agitar entre los obreros para que se alisten en el ejército de abastecimiento dependiente del Sóviet local de Penza, siguiendo las reglas siguientes: 1) cada fábrica dará un hombre por cada 25 obreros; 2) la inscripción de quienes manifiesten su deseo de ingresar en el ejército de abastecimiento la efectuará el comité de fábrica, que redactará una lista nominal de los movilizados por duplicado: un ejemplar se entregará al Comisariado del Pueblo de Abastecimiento y el otro se quedará el comité; 3) junto con la lista se deberá presentar una garantía sobre cada candidato, avalando su honestidad personal y su disciplina revolucionaria, por parte del comité de fábrica, o de la organización sindical, o de un organismo soviético, o de representantes responsables de las instituciones soviéticas. La selección de los miembros del ejército de abastecimiento deberá hacerse de modo que después no caiga ni la más mínima mancha sobre el nombre de quienes vayan al campo a luchar contra un puñado de kulaks rapaces en nombre de salvar del hambre a las masas trabajadoras de muchos millones.

¡Camaradas obreros, solo bajo esta condición será evidente para todos que la requisa del pan a los kulaks no es un saqueo, sino un deber revolucionario para con las masas obreras y campesinas que luchan por el socialismo!

4) Los movilizados en cada fábrica elegirán de entre ellos un representante que realizará todos los pasos organizativos para el alistamiento efectivo de los candidatos propuestos por la fábrica como miembros del ejército de abastecimiento por parte del Comisariado del Pueblo de Abastecimiento; 5) los alistados en el ejército recibirán su salario anterior, así como víveres y uniformes a partir del día de su ingreso efectivo en el ejército; 6) los alistados en el ejército se comprometerán a cumplir sin discusión las instrucciones que dé el Comisariado del Pueblo de Abastecimiento al enviar los destacamentos a los lugares, y se someterán a los comisarios de esos destacamentos. Estoy seguro de que si al frente de los destacamentos de requisa de abastecimiento se colocan socialistas convencidos, fieles a la Revolución de Octubre, sabrán organizar los comités de pobres del campo y, junto con ellos, podrán arrebatar el pan a los kulaks incluso sin recurrir a la fuerza armada.

27 de junio de 1918.

Publicado en julio de 1918 en la revista «Izvestia del Comisariado del Pueblo de Abastecimiento», n.º 10-11

Se imprime según el texto de la revista.