2/VI. 1918

¡Camarada Ioffe! Van hacia usted Sokolnikov y Bujarin, y también, al parecer, Larin. Aprovecho la ocasión para prevenirle un poco. Me encuentro en la sesión de los "que se marchan" (sin Larin). Oigo discursos en contra de que "Ioffe traslada el Comisariato de Asuntos Exteriores a Berlín".

Las fricciones entre usted y Chicherin son utilizadas a veces —más inconsciente que conscientemente— en el sentido o en la dirección de agravar esas fricciones.

Estoy seguro de que usted estará alerta y no permitirá que estas fricciones se agudicen. He seguido atentamente sus cartas y estoy firmemente convencido de que estas fricciones no son importantes (caos en todas partes, falta de meticulosidad en todas partes —en todos los comisariatos, y el remedio para este mal es lento). Paciencia y perseverancia, y las fricciones se resolverán. Chicherin es un excelente trabajador, su línea aplica con toda lealtad el Tratado de Brest, usted ya tiene éxito, en mi opinión —y de ello se desprende que las fricciones son fáciles de resolver.

Si los alemanes-comerciantes obtienen ventajas económicas, comprendiendo que mediante la guerra no conseguirán nada de nosotros (lo quemaremos todo), entonces su política seguirá teniendo éxito. Dar a los alemanes materias primas*

* Aquí se interrumpe el manuscrito.