El comunismo exige y presupone la mayor centralización de la gran producción en todo el país. Por lo tanto, hay que dar al centro de toda Rusia el derecho indiscutible de subordinar directamente a sí mismo todas las empresas de una rama determinada. Los centros regionales determinan sus funciones en dependencia de las condiciones locales, cotidianas y otras, según las indicaciones y decisiones generales de producción del centro.

Quitarle al centro de toda Rusia el derecho de subordinar directamente a sí mismo todas las empresas de una rama determinada en todos los extremos del país, como se desprende del proyecto de la comisión, sería un anarco-sindicalismo regionalista, y no comunismo.

Escrito el 2 de junio de 1918.

Publicado por primera vez en 1959 en el Lenin Miscelánea XXXVI

Se imprime según el manuscrito.