Los documentos que se imprimen a continuación, el «Proyecto de tesis» y las «Tesis sobre la situación política actual», caracterizan la situación internacional e interior de la República Soviética a mediados de mayo de 1918.

La historia de la elaboración y discusión de estas tesis es la siguiente: poco después de la sesión del Comité Central del partido del 6 de mayo, en la que fueron aceptadas las propuestas de Lenin (véase el documento 30, pág. 76), Lenin escribió también el «Proyecto de tesis sobre la situación política actual», que fue discutido en el C.C., según toda probabilidad, el 10 de mayo junto con el proyecto de resolución de G. Ya. Sokólnikov (véase el apéndice, pág. 79).

La resolución de G. Ya. Sokólnikov fue rechazada por el C.C., mientras que las tesis de Lenin en su redacción final fueron discutidas en la sesión del C.C. del 13 de mayo, y sobre su base se encargó a Lenin intervenir con un informe ese mismo día en la sesión de la conferencia municipal del partido de Moscú. Las tesis de Lenin fueron aprobadas como resolución en la conferencia municipal por una abrumadora mayoría. Al día siguiente fueron aprobadas también por la conferencia del distrito por 13 votos contra 12, que votaron por la resolución de N. I. Bujarin, con 2 abstenciones.

Las «Tesis sobre la situación política actual» fueron desarrolladas más plenamente en el informe de Lenin sobre la política exterior en la sesión conjunta del Comité Ejecutivo Central Panruso y el Soviet de Moscú el 1 de mayo de 1918 (véase Obras, t. XXIII, págs. 3-46).

La discusión de las tesis concluyó con su aprobación por la conferencia regional de Moscú el 15 de mayo de 1918 (véase Obras, t. XXIII, pág. 47 y nota 2, pág. 536). Las tesis no fueron publicadas en la prensa. Se publican según el manuscrito.

31.

**PROYECTO DE TESIS SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA ACTUAL** *

[10-13 de mayo de 1918]

La situación política se ha agravado en los últimos días, en primer lugar, debido a la aproximación de la ofensiva por parte de Japón;

* En el documento manuscrito hay una inscripción de puño y letra de Lenin con el siguiente contenido: «será corregido aún. No se puede imprimir, no se pueden sacar copias». La inscripción está hecha a lápiz después de la redacción del texto principal, escrito a tinta. Red.

en segundo lugar, debido al giro que se perfila en la política alemana, desde una inclinación más o menos diplomática hacia la paz con Rusia, hacia una probable victoria del partido militar alemán que aspira a una ofensiva inmediata; en tercer lugar, debido a la restauración del monarquismo burgués por el partido cadete-octubrista en Ucrania, con la ayuda del ejército alemán; en cuarto lugar, debido al máximo agravamiento del hambre y la ruina del aprovisionamiento, en relación con la ocupación de Ucrania y el aislamiento de Rostov y el Cáucaso del Norte.

Este agravamiento de la situación política, esta intensificación del embate de la contrarrevolución obliga al poder soviético a reforzar la agitación y la explicación a las masas del peligro amenazador creado y de la necesidad de una preparación militar intensificada; por otra parte, a intensificar las medidas más decididas contra nuestra burguesía [rusa]*, que alza la cabeza con sus planes contrarrevolucionarios.

La política exterior del poder soviético no debe ser modificada en modo alguno. Nos sigue amenazando de la manera más real —y en el momento actual con más fuerza y más cercanía que ayer— el movimiento** de las tropas japonesas con el objetivo de distraer a las tropas alemanas avanzando hacia el interior de la Rusia europea, y, por otra parte, el movimiento de las tropas alemanas contra Petrogrado y Moscú, en caso de victoria del partido militar alemán. Debemos seguir respondiendo a estos peligros con la táctica de retirada, espera y maniobra, continuando la más intensa preparación militar.

Junto a esto, hay que reconocer que la burguesía rusa utiliza con suma insolencia el arma de sembrar el pánico y que nuestra agitación, dirigida a reforzar la disciplina en la preparación militar intensificada, no debe traspasar ese límite en el que nosotros mismos contribuimos al pánico (lo que se observa en las inestables intervenciones políticas de algunos camaradas, que a veces juegan a la «izquierda»).

* Inicialmente Lenin escribió: «contra la burguesía rusa», pero a media palabra tachó «rus» y añadió «nuestra», indicando con números arriba el orden de la transposición de palabras. Red.
** En el manuscrito hay un lapsus: escrito «movimientos». Red.

**Apéndice.**

**RESOLUCIÓN DE G. YA. SOKÓLNIKOV**
**(PROPUESTA POR ÉL EN LA SESIÓN DEL C.C. DEL 10 DE MAYO DE 1918)** *

El C.C. considera que el golpe de Estado en Ucrania significa la creación de una nueva situación política, caracterizada por la alianza de la burguesía rusa con el imperialismo alemán. En estas condiciones, la guerra con Alemania es inevitable, el respiro —dado por la paz de Brest— ha concluido. La tarea del partido es proceder a la preparación abierta y masiva inmediata de las operaciones militares y a la organización de la resistencia mediante amplias movilizaciones. Al mismo tiempo, es necesario concertar un acuerdo militar con la coalición anglo-francesa con vistas a la cooperación militar en condiciones determinadas.

* Se imprime según el manuscrito existente en el archivo del Instituto Lenin (archivo nº 3277). Red.

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32.

**TESIS SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA ACTUAL**

[13 de mayo de 1918]

**I.**

Ya se ha señalado en numerosas ocasiones en la prensa bolchevique y se ha reconocido en resoluciones oficiales de los órganos del poder soviético supremo la extremada* precariedad de la situación internacional de la República Soviética, rodeada de potencias imperialistas.

En los últimos días, es decir, en el primer tercio de mayo de 1918, la situación política se ha agravado extraordinariamente tanto por causas externas como internas:

1º, se ha intensificado la ofensiva directa de las tropas contrarrevolucionarias (Semiónov y otras) con ayuda de los japoneses en el Lejano Oriente, y en relación con esto, una serie de indicios señalaban la posibilidad de un acuerdo de toda la coalición imperialista antialemana sobre el programa de presentar a Rusia un ultimátum: o lucha contra Alemania, o la invasión japonesa con su ayuda.

2º, en la política alemana en general, después de Brest, ha tomado la delantera el partido militar, que de un momento a otro podría y puede ahora tomar la delantera en la cuestión de la ofensiva general inmediata contra Rusia, es decir, desechar por completo la otra política de los círculos burgueses-imperialistas de Alemania, que aspiran a nuevas anexiones en Rusia, pero de momento** a la paz con ella, y no a una ofensiva general contra ella.

* En el manuscrito, Lenin corrigió de «extremada». Red.
** «De momento» fue escrito encima, al parecer en el proceso de revisión de las tesis. Red.

3º, la restauración del monarquismo burgués-terrateniente en Ucrania con el apoyo de los elementos cadete-octubristas de la burguesía panrusa y con la ayuda de las tropas alemanas no podía dejar de agudizar la lucha contra la contrarrevolución entre nosotros, no podía dejar de alentar los planes, no podía dejar de levantar el ánimo de nuestra contrarrevolución.

4º, se ha agravado extremadamente la ruina del aprovisionamiento y ha llevado en muchos lugares al hambre directa, tanto porque nos fue cortado Rostov del Don, como por los esfuerzos de la pequeña burguesía y de los capitalistas en general por sabotear el monopolio del grano, ante una respuesta insuficientemente firme, disciplinada e implacable de la clase dominante, es decir, del proletariado, a estas aspiraciones, esfuerzos e intentos.

**II.**

La política exterior del poder soviético no debe ser modificada en modo alguno. Nuestra preparación militar aún no ha concluido, y por ello la consigna general sigue siendo: maniobrar, retirarse, esperar, continuando esta preparación con todas las fuerzas.

Sin renunciar en modo alguno [en principio contra] en general a acuerdos militares con una de las coaliciones imperialistas contra la otra en aquellos casos en que este acuerdo, sin violar las bases del poder soviético, pudiera fortalecer su posición y paralizar el embate contra él de alguna potencia imperialista, en el momento actual no podemos aceptar un acuerdo militar con la coalición anglo-francesa. Pues para ella la importancia real la tiene la distracción de las tropas alemanas de Occidente, es decir, el avance de muchos cuerpos japoneses hacia el interior de la Rusia europea, y esta condición es inaceptable como una completa quiebra del poder soviético. Si la coalición anglo-francesa nos planteara un ultimátum de este tipo, responderíamos con la negativa, pues el peligro del movimiento japonés puede ser paralizado con menores dificultades (o puede ser retrasado por un período más prolongado) que el peligro de la ocupación alemana de Petersburgo, Moscú y la mayor parte de la Rusia europea.*

* Antes del paréntesis al comienzo de este párrafo y después del paréntesis al final del mismo, hay una anotación de Lenin: «No para la imprenta». Red.

**III.**

Al considerar las tareas de la política exterior del poder soviético en el momento actual, se requiere la máxima prudencia, circunspección y firmeza, para no ayudar con un paso irreflexivo o precipitado a los elementos extremos de los partidos militares de Japón o Alemania.

El caso es que en ambos países los elementos extremos del partido militar abogan por una ofensiva inmediata y general contra Rusia con el objetivo de ocupar todo su territorio y derrocar el poder soviético. Y de un momento a otro estos elementos extremos pueden tomar la delantera.

Pero, por otro lado, es un hecho indudable que en Alemania la mayoría de la burguesía imperialista está en contra de tal política, prefiriendo en el momento actual* una paz anexionista con Rusia a una guerra prolongada, por la consideración de que tal guerra distraería fuerzas de Occidente, aumentaría la ya de por sí sensible** precariedad de la situación interior en Alemania, dificultaría la obtención de materias primas de lugares envueltos en la insurrección o afectados por la destrucción de los ferrocarriles, la falta de siembra, etc., etc.

Y la aspiración japonesa de atacar contra Rusia está contenida, en primer lugar, por el peligro de movimientos e insurrecciones en China; en segundo lugar, por [cierto] cierto antagonismo de América, que teme el fortalecimiento de Japón y espera obtener, con la paz, materias primas de Rusia por una vía más fácil.

Por supuesto, es perfectamente posible que tanto en Japón como en Alemania [los militares] los elementos extremos del partido militar tomen la delantera de un momento a otro. No puede haber garantías contra esto mientras no estalle la revolución en Alemania. La burguesía americana puede aliarse con la japonesa; la japonesa con la alemana.***

Por eso, la preparación militar más intensa es nuestro deber absoluto.

Pero mientras queden aunque sean algunas posibilidades de conservar la paz o de concluir, a costa de ciertas nuevas anexiones o nuevas pérdidas, la paz con Finlandia, Ucrania y Turquía,

* «En el momento actual» está escrito encima. Red.
** Las palabras: «la ya de por sí sensible» están escritas encima. Red.
*** La frase: «La burguesía americana puede aliarse con la japonesa; la japonesa con la alemana» fue insertada por Lenin en forma de nota al pie. Red.

no debemos dar ni un solo paso que pudiera ayudar a los elementos extremos del partido militar de las potencias imperialistas.

**IV.**

En la cuestión de la preparación militar intensificada, como en la cuestión de la lucha contra el hambre, pasa a primer plano la tarea organizativa.

No puede hablarse de una preparación militar seria sin superar las dificultades de aprovisionamiento, sin asegurar a la población un suministro regular de pan, sin establecer el orden más severo en el transporte ferroviario, sin crear en las masas de la población trabajadora* (y no solo en sus cúpulas) una disciplina verdaderamente férrea. Precisamente en este campo es donde más rezagados estamos.

[Precisamente] Justamente** es con la más completa incomprensión de esta verdad con lo que más pecan los elementos socialrevolucionarios de izquierda y anarquistas, con sus gritos sobre los comités «insurgentes», con sus clamores: «a las armas», etc. Tales gritos y clamores son la cima de la estupidez y de la más lastimosa, despreciable y repugnante frase, pues es ridículo hablar de «insurrección» y «comités insurgentes» cuando el poder soviético central insta con todas sus fuerzas a la población a aprender el arte militar y a armarse; cuando tenemos muchas más armas de las que sabemos contar y repartir; cuando precisamente la ruina y la falta de disciplina nos impiden utilizar las armas disponibles, nos hacen perder el valioso tiempo de preparación.

La preparación militar intensificada para una guerra seria no requiere arrebato, ni grito, ni consigna de combate, sino un trabajo prolongado, tenso, tenaz y disciplinado a escala masiva. Hay que dar un rechazo implacable a los elementos socialrevolucionarios de izquierda y anarquistas que no quieren entender esto, y no dejar que contagien con su histeria a algunos elementos de nuestro partido proletario-comunista.

* Inicialmente Lenin escribió «en las masas de la población», pero inmediatamente añadió «trabajadora» y señaló con números arriba la transposición de palabras. Red.
** «Justamente» está escrito encima de la palabra tachada «precisamente», al parecer en el proceso de revisión de las tesis. Red.

**V.**

Contra la burguesía, que ha alzado la cabeza en los últimos días debido a las circunstancias señaladas arriba, es necesaria una lucha implacable, la introducción del estado de guerra, el cierre de periódicos, el arresto de los cabecillas, etc., etc. Estas medidas son tan necesarias como necesaria es la campaña militar contra la burguesía rural, que retiene los excedentes* de grano y sabotea el monopolio del grano. Sin la disciplina férrea del proletariado no se puede salvar ni de la contrarrevolución ni del hambre.

En particular, hay que tener en cuenta que la burguesía en los últimos días, con un arte inimitable, con la habilidad de un virtuoso, ha utilizado contra el poder proletario un arma como la siembra del pánico. Y algunos de nuestros camaradas, especialmente los inestables frente a la frase revolucionaria socialrevolucionaria de izquierda y anarquista, se han dejado arrastrar, cayendo en un estado de pánico o no respetando ese límite que separa la advertencia legítima y necesaria contra los peligros amenazadores de la siembra del pánico.

Es necesario recordar firmemente los rasgos fundamentales de toda la situación económica y política actual de Rusia, en virtud de los cuales no se puede ayudar a la causa con ningún arrebato. Es necesario asimilar firmemente y lograr que todos los obreros asimilen la verdad de que** solo el trabajo perseverante y paciente de creación y restauración de la disciplina proletaria de hierro, con una represión implacable contra los gamberros, los kulaks y los desorganizadores, puede defender el poder soviético en el momento actual, en uno de los tránsitos más difíciles y peligrosos, que se ha hecho*** inevitable debido al retraso de la revolución en Occidente.

* «Excedentes» está escrito encima, al parecer en el proceso de revisión de las tesis. Red.
** El comienzo de la frase «Es necesario asimilar firmemente y lograr que todos los obreros asimilen la verdad de que»... fue escrito por Lenin ya en el proceso de revisión de las tesis. Inicialmente, este lugar en las tesis estaba formulado así: después de la palabra «arrebatos» había una coma y luego estaba escrito: «a solo el trabajo perseverante y paciente», etc. Al revisar las tesis, Lenin, después de la palabra «arrebatos», en lugar de coma puso un punto, escribió el comienzo de la frase citado arriba y en lugar de «a» escribió «que». Red.
*** En el manuscrito hay un lapsus: escrito «se han hecho». Red.