Sobre la radio del comandante en jefe de las tropas alemanas en el Este.

El Comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores considera necesario expresar al gobierno alemán su enérgica protesta:

1) Ni una sola vez, en ningún documento, el gobierno alemán nos había manifestado que nuestra flota hubiese participado en combates contra las tropas alemanas en Ucrania.

2) Por lo tanto, la declaración correspondiente en la radio del 11 de mayo de 1918 es manifiestamente falsa y no encuentra confirmación en los actos del gobierno alemán.

3) Si una parte de la flota se consideraba a sí misma como perteneciente a la flota ucraniana, esa parte permaneció en Sebastopol.

3 bis) Si nuestra flota salió de Sebastopol, ello se hizo solo después del avance alemán y del ataque a Sebastopol; por consiguiente, en ese caso el Tratado de Brest-Litovsk fue violado claramente por los alemanes, no por nosotros.

4) Los hechos demuestran, por lo tanto, que nosotros nos mantenemos firmemente sobre la base del Tratado de Brest-Litovsk, mientras que los alemanes se han apartado de él al ocupar toda Crimea.

5) Ellos la ocuparon únicamente con tropas alemanas, expulsando de allí a todos los ucranianos.

6) Ocuparon Crimea después de que el gobierno alemán, en su propia radio del mes de 1918{125}, declarara con toda precisión que considera a Crimea como no incluida en el territorio de Ucrania.

7) El embajador de Alemania, Mirbach, declaró a nuestro Comisario del Pueblo de Asuntos Exteriores que Alemania no pretende nuevas adquisiciones territoriales.

8) Si en el momento actual el gobierno alemán ha adoptado otra posición y presenta exigencias sobre Crimea o sobre una parte de Crimea, o sobre otras adquisiciones territoriales, consideraríamos absolutamente necesaria una total claridad en este asunto, y declaramos una vez más oficialmente que, por nuestra parte, insistimos en la conclusión de una paz precisa con Finlandia, Ucrania y Turquía, que está en guerra en contra del Tratado de Paz de Brest-Litovsk.

9) Una vez más instamos urgentemente al gobierno alemán a que nos comunique si se mantiene en la posición de la conveniencia de la paz con Ucrania, Finlandia y Turquía, y qué pasos ha dado y dará con estos fines.

10) Respecto a la Flota del Mar Negro, aceptamos dar toda clase de nuevas garantías de su no intervención en la guerra o de su desarme (sobre lo cual ayer, 10 de mayo de 1918, nos declaró oficialmente el embajador Mirbach), siempre que el gobierno alemán nos comunique las condiciones precisas de una paz completa, es decir, la paz con Finlandia, con Ucrania y con Turquía, y esta paz sea concertada, como insistimos.

11) No renunciamos en absoluto a retornar la flota a Sebastopol, si ese puerto —según la declaración de Mirbach del 10 de mayo de 1918 en conversación con el Comisario del Pueblo de Asuntos Exteriores— no es anexionado de una u otra forma ni ocupado por Alemania, y si se lleva a cabo una paz exacta y completa con los alemanes, como parte integrante de los ejércitos finlandés, ucraniano y turco.

Publicado por primera vez en 1950 en la 4ª edición de las Obras de V. I. Lenin, tomo 27

Se imprime según el manuscrito