La política exterior del Poder Soviético no debe ser modificada en modo alguno.

Nos sigue amenazando de la manera más real -y en el momento presente con más fuerza y más cercanía que ayer- el movimiento de las tropas japonesas con el objetivo de distraer a las tropas alemanas mediante un avance hacia el interior de la Rusia europea, y, por otro lado, el movimiento de las tropas alemanas contra Petrogrado y Moscú en caso de victoria del partido militar alemán. Debemos seguir respondiendo a estos peligros con la táctica de la retirada, la espera y el zigzagueo, continuando la más intensa preparación militar.

Paralelamente, hay que reconocer que la burguesía rusa utiliza con extrema insolencia el instrumento de sembrar el pánico y que nuestra agitación, dirigida a reforzar la disciplina y a una intensa preparación militar, no debe traspasar aquel límite en que nosotros mismos contribuyamos al pánico (lo que se observa en las inestables intervenciones políticas de algunos camaradas que a veces juegan a la «izquierdista»).

APUNTES SOBRE LA CUESTIÓN

DE LOS PRECIOS FIJOS DEL PAN

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Escrito el 10 de mayo de 1918

Publicado por primera vez en 1929

en el Lenin Miscelánea XI

Se imprime según el manuscrito