Solicito que se incluya en el orden del día la cuestión de la expulsión del partido de aquellos miembros que, siendo jueces en el caso (2.V.1918) de los sobornadores, habiendo sido probado y reconocido por ellos el soborno, se limitaron a una condena de 1/2 año de prisión.

En lugar del fusilamiento de los sobornadores, dictar sentencias tan burlonamente débiles y blandas es una acción vergonzosa para un comunista y revolucionario. A tales camaradas hay que perseguirlos mediante el tribunal de la opinión pública y expulsarlos del partido, pues su lugar está junto a los Kerenski o Mártov, y no junto a los revolucionarios comunistas.

4.V.1918.

Lenin