No se puede implantar la disciplina laboral por decreto. Es necesario un trabajo preparatorio. Las normas de disciplina laboral hay que encargar su elaboración a los hombres de negocios, y su aplicación práctica transferirla a los sindicatos. Los propios sindicatos difícilmente podrán elaborar las normas.

Quizás sean necesarios grupos de los mejores controladores * no de la misma profesión, pues los sindicatos inevitablemente partirán de los intereses de la profesión. En cuanto a las medidas de lucha contra la violación de la disciplina laboral, el despido sin previo aviso es insuficiente, se necesita además una serie de medidas — sobre estas medidas hay que preguntar a los hombres de negocios, ingenieros, maestros.

Para la implantación del servicio de trabajo, que aplicaremos a los ricos, hay que elaborar la forma de un carnet de trabajo para cada rico.

Se imprime según el texto mecanografiado del acta

* Así en el documento. Al parecer, debe leerse 'volantes' (véase V. I. Lenin, Obras completas, tomo 35, págs. 188, 428).

1917 (DICIEMBRE) — 1918 AÑOS

1 La intervención de V. I. Lenin tuvo lugar durante la discusión de las tesis del vicepresidente del Consejo Superior de Economía Nacional, V. P. Miliutin, sobre el servicio de trabajo.