Uno de los puntos más débiles en el discurso de Balfour es la afirmación de que los japoneses van en ayuda de los rusos{60}. ¿De qué rusos exactamente?

En la Rusia actual existe una fuerza que, por su propia naturaleza, está destinada a luchar a muerte contra los ataques del imperialismo internacional: esta fuerza es el poder de los Soviets. El primer paso de aquellos rusos a los que los japoneses se proponen «ayudar», tan pronto como surgieron los rumores sobre la aproximación de estos últimos, fue exigir la abolición del poder soviético. En caso de que los japoneses avanzaran hacia el interior de Siberia, esos mismos «rusos» a quienes los japoneses se proponen «ayudar» exigirían la abolición de los Soviets en toda Siberia. ¿Por qué puede ser sustituido el poder de los Soviets?

Lo único que puede sustituirlo es un gobierno burgués. Pero la burguesía en Rusia ha demostrado ya con suficiente claridad que solo puede mantenerse en el poder con ayuda exterior. Si un gobierno burgués, apoyado en la ayuda exterior, se mantiene en el poder en Siberia y la Rusia oriental se pierde para el poder de los Soviets, entonces en la Rusia occidental este último se verá tan debilitado que difícilmente podrá mantenerse mucho tiempo, y su heredero será un gobierno burgués que también aquí necesitará ayuda exterior. La potencia que preste esta ayuda no será, por supuesto, Inglaterra. Es fácil comprender las perspectivas que encierra tal posibilidad.

Confirmo que esto es realmente lo que dije en la conversación con Ransom y autorizo su publicación.

Moscú, 23 de marzo de 1918.

Publicado por primera vez en 1933 en ruso (ilustración) e inglés en el libro: R. H. Bruce Lockhart. «Memoirs of a british agent», Londres

Se imprime según el texto mecanografiado con la posdata manuscrita de V. I. Lenin