Estamos realizando ahora la gran causa de consolidar las conquistas de las masas trabajadoras, la gran causa de la unión de los obreros, soldados y campesinos. Ya en aquel congreso campesino, donde la mayoría pertenecía a los derechistas, dije que si el campesinado reconocía todas nuestras reivindicaciones, nosotros a nuestra vez apoyaríamos todas las reivindicaciones del campesinado, entre las cuales la reivindicación fundamental es la socialización de la tierra [35]. Ahora hemos cumplido esta tarea. Tenemos la primera ley del mundo sobre la abolición de toda propiedad sobre la tierra. Tenemos ahora el poder, el poder de los Soviets. Este poder, surgido del propio pueblo, coloca sobre un terreno fértil la gran causa de la paz de todos los pueblos. La guerra ya ha cesado y se ha declarado la desmovilización en todos los frentes. Aún continúa la guerra contra la burguesía, que moviliza todas sus fuerzas para luchar contra el poder soviético. Con nuestra contrarrevolución rusa ya estamos terminando. En todos los frentes se libra ahora una lucha en la que casi siempre resultamos vencedores. Hay un enemigo más: este enemigo es el capital internacional; contra él lucharemos todavía largo tiempo y saldremos victoriosos mediante nuestra propia organización, mediante el apoyo a nuestra revolución por parte del proletariado internacional. Una gran lucha, una lucha de clases, nos espera todavía en el interior del país. Esta lucha es económica, contra la burguesía que, directa o indirectamente, apoya a nuestros enemigos, que tratará de alcanzar la dominación económica sobre las masas trabajadoras.

No hay dinero, he ahí nuestra debilidad, he ahí por qué somos débiles y por qué sufre nuestro país. Todavía hay mucho dinero en la ciudad y en el campo en manos de los grandes kulaks. Ese dinero es testimonio de la explotación del trabajo del pueblo y debe pertenecer al pueblo. Y estamos convencidos de que el campesinado trabajador declarará una guerra implacable a sus opresores, los kulaks, y nos ayudará en nuestra lucha por un futuro mejor para el pueblo y por el socialismo.

Publicado el 15 (2) de febrero de 1918 en el periódico «Izvestia de los Soviets de Diputados Obreros, Soldados y Campesinos de la ciudad de Moscú y de la región de Moscú» núm. 25

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