La inmensa mayoría de la Rusia trabajadora —obreros, campesinos, soldados— ha planteado a la Asamblea Constituyente la exigencia de reconocer las conquistas de la Gran Revolución de Octubre, los decretos soviéticos sobre la tierra, la paz, el control obrero y, ante todo, reconocer el poder de los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos. El Comité Ejecutivo Central de toda Rusia, cumpliendo la voluntad de esta inmensa mayoría de las clases trabajadoras de Rusia, propuso a la Asamblea Constituyente reconocer como obligatoria para sí dicha voluntad. La mayoría de la Asamblea Constituyente, sin embargo, de acuerdo con las pretensiones de la burguesía, rechazó esta propuesta, lanzando un desafío a toda la Rusia trabajadora.

En la Asamblea Constituyente obtuvo la mayoría el partido de los socialrevolucionarios de derecha, el partido de Kérenski, Avkséntiev, Chernov. Este partido, que se autodenomina socialista y revolucionario, dirige la lucha de los elementos burgueses contra la revolución obrera y campesina y es, de hecho, un partido burgués y contrarrevolucionario.

La Asamblea Constituyente en su composición actual es el resultado de la correlación de fuerzas que se configuró antes de la Gran Revolución de Octubre. La actual mayoría contrarrevolucionaria de la Asamblea Constituyente, elegida según listas partidarias anticuadas, expresa el ayer de la revolución e intenta interponerse en el camino del movimiento obrero y campesino.

Los debates durante todo el día han mostrado con evidencia que el partido de los socialrevolucionarios de derecha, al igual que bajo Kérenski, alimenta al pueblo con promesas, de palabra le promete todo, pero de hecho ha decidido luchar contra el poder de los Soviets de diputados obreros, campesinos y soldados, contra las medidas socialistas, contra el traspaso de las tierras y de todo el inventario sin indemnización a los campesinos, contra la nacionalización de los bancos, contra la anulación de las deudas estatales.

No queriendo encubrir ni un minuto los crímenes de los enemigos del pueblo, declaramos que abandonamos la Asamblea Constituyente para transmitir al poder soviético la decisión definitiva sobre la cuestión de la actitud hacia la parte contrarrevolucionaria de la Asamblea Constituyente.

«Pravda» núm. 5 (edición vespertina), 19 (6) de enero de 1918.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda»