Queridos camaradas:

El camarada Podvoiski me ha transmitido vuestra propuesta y os pido disculparme, no tomarlo a mal, que me vea obligado a limitarme a una carta para vosotros. Saludo calurosamente la certeza de que la gran tarea de crear un ejército socialista, a pesar de todas las dificultades del momento vivido y pese a esas dificultades, será resuelta con éxito por vosotros. Estamos viviendo, quizás, uno de los períodos críticos de la revolución, cuando el poder soviético está amenazado tanto por el enemigo exterior —los imperialistas alemanes y de otros países— como por el enemigo interior —la contrarrevolución, agazapada también bajo la consigna «todo el poder a la Asamblea Constituyente».

Venceremos también esta crisis. ¡Ni sombra de duda al respecto! El poder conquistado por los Soviets permanecerá en manos de los Soviets. La revolución socialista ha comenzado. Seguirá avanzando hacia la victoria tanto en Rusia como en todo el mundo.

Con los mejores deseos de éxito y ánimo en el trabajo.

(La carta es acogida con fuertes y prolongados aplausos.)

Escrito el 3 (16) de enero de 1918.

Publicado el 6 (19) de enero de 1918 en el periódico «El Ejército y la Flota de la Rusia Obrera y Campesina» n.° 4

Se imprime según el texto del periódico.