La Asamblea Constituyente
decreta:

 

I. 1.-  Queda
proclamada en Rusia la República de los Soviets de diputados obreros, soldados
y campesinos. Todo el poder, tanto en el centro como en las localidades,
pertenece a dichos Soviets.

    2.-
La República Soviética de Rusia se instituye sobre la base de la unión libre
de naciones libres, como Federación de Repúblicas Soviéticas nacionales.

 

II. Habiéndose
señalado como misión esencial abolir toda explotación del hombre por el
hombre, suprimir por completo la división de la sociedad en clases, sofocar de
manera implacable la resistencia de los explotadores, instaurar una organización
socialista de la sociedad y hacer triunfar el socialismo en todos los países,
la Asamblea Constituyente decreta, además:

1.- Queda abolida la propiedad
privada de la tierra. Se declara patrimonio de todo el pueblo trabajador toda la
tierra, con todos los edificios, ganado de labor, aperos de labranza y demás
accesorios agrícolas.

2.- Se ratifica la ley soviética
acerca del control obrero y del Consejo Superior de Economía Nacional, con
objeto de asegurar el poder del pueblo trabajador sobre los explotadores y como
primera medida para que las fábricas, talleres, minas, ferrocarriles y demás
medios de producción y de transporte pasen por entero a ser propiedad del
Estado obrero y campesino.

3.- Se ratifica el paso de
todos los bancos a propiedad del Estado obrero y campesino, como una de las
condiciones de la emancipación de las masas trabajadoras del yugo del capital.

4.- Queda establecido el
trabajo general obligatorio, con el fin de suprimir los sectores parasitarios de
la sociedad.

5.- Se decreta el armamento de
los trabajadores, la formación de un Ejército Rojo socialista de obreros y
campesinos y el desarme completo de las clases poseedoras, con objeto de
asegurar la plenitud del poder de las masas trabajadoras y eliminar toda
posibilidad de restauración del poder de los explotadores.

 

III. 1.- Al
expresar su inquebrantable decisión de arrancar a la humanidad de las garras
del capital financiero y del imperialismo, que han anegado en sangre la tierra
en la guerra actual, la más criminal de todas, la Asamblea Constituyente se
solidariza por entero con la política aplicada por el Poder de los Soviets,
consistente en romper los tratados secretos, organizar la más extensa
confraternización con los obreros y campesinos de los ejércitos actualmente en
guerra y obtener, cueste lo que cueste, por procedimientos revolucionarios, una
paz democrática entre los pueblos, sin anexiones ni contribuciones, sobre la
base de la libre autodeterminación de las naciones.

2.- Con el mismo fin, la
Asamblea Constituyente insiste en la completa ruptura con la bárbara política
de la civilización burguesa, que basaba la prosperidad de los explotadores de
unas pocas naciones elegidas en la esclavitud de centenares de millones do
trabajadores en Asia, en las colonias en general y en los países pequeños.

La Asamblea Constituyente
aplaude la política del Consejo de Comisarios del Pueblo, que ha proclamado la
completa independencia de Finlandia, ha comenzado a retirar las tropas de Persia
y ha anunciado la libertad de autodeterminación de Armenia.

3.- La Asamblea Constituyente
considera la ley soviética de anulación de los empréstitos concertados por
los gobiernos del zar, de los terratenientes y de la burguesía como un primer
golpe asestado al capital bancario, financiero internacional, y expresa la
seguridad de que el Poder de los Soviets seguirá firmemente esta ruta hasta la
completa victoria de la insurrección obrera internacional contra el yugo del
capital.

 

IV. Elegida
sobre la base de las candidaturas de los partidos confeccionadas antes de la
Revolución de Octubre, cuando el pueblo no podía aún alzarse en su totalidad
contra los explotadores, ni conocía toda la fuerza de la resistencia de éstos
en la defensa de sus privilegios de clase ni había abordado en la práctica la
creación de la sociedad socialista, la Asamblea Constituyente consideraría
profundamente erróneo, incluso desde el punto de vista formal, contraponerse al
Poder de los Soviets.

En esencia, la Asamblea
Constituyente estima que hoy, en el momento de la lucha final del pueblo contra
sus explotadores, no puede haber lugar para estos últimos en ninguno de los órganos
de poder. El poder debe pertenecer íntegra y exclusivamente a las masas
trabajadoras y a sus representantes autorizados: los Soviets de diputados
obreros, soldados y campesinos.

Al apoyar el Poder de los
Soviets y los decretos del Consejo de Comisarios del Pueblo, la Asamblea
Constituyente estima que sus funciones no van más allá de establecer las bases
cardinales de la transformación socialista de la sociedad.

Al mismo tiempo, en su propósito
de crear una alianza efectivamente libre y voluntaria y, por consiguiente, más
estrecha y duradera entre las clases trabajadoras de todas las naciones de Rusia,
la Asamblea Constituyente limita su misión a estipular las bases fundamentales
de la Federación de Repúblicas Soviéticas de Rusia, concediendo a los obreros
y campesinos de cada nación la libertad de decidir con toda independencia, en
su propio Congreso de los Soviets investido de plenos poderes, si desean, y en
qué condiciones, participar en el gobierno federal y en las demás
instituciones soviéticas federales.