Camaradas, en vuestra persona saludo la decisión del proletariado ruso de luchar por el triunfo de la revolución rusa, por el triunfo de sus grandes consignas no solo en nuestra tierra, sino también entre los pueblos de todo el mundo. Saludo en vuestra persona a los primeros héroes voluntarios del ejército socialista, que crearán un fuerte ejército revolucionario. Y este ejército está llamado a salvaguardar las conquistas de la revolución, nuestro poder popular, los Soviets de diputados soldados, obreros y campesinos, todo el nuevo régimen auténticamente democrático, de todos los enemigos del pueblo, que actualmente emplean todos los medios para hundir la revolución. Estos enemigos son los capitalistas de todo el mundo, que están organizando en estos momentos una cruzada contra la revolución rusa, que trae la liberación a todos los trabajadores. Debemos demostrar que somos una fuerza capaz de vencer todos los obstáculos en el camino de la revolución mundial. Que los camaradas que parten hacia las trincheras apoyen a los débiles, afirmen a los vacilantes e inspiren con su ejemplo personal a todos los cansados. Los pueblos ya están despertando, ya escuchan el ardiente llamamiento de nuestra revolución, y pronto no estaremos solos, en nuestro ejército se fundirán las fuerzas proletarias de otros países. (Las palabras del camarada Lenin fueron cubiertas con gritos de salutación y un prolongado e incesante aplauso. Al son de «La Internacional», los voluntarios del ejército socialista acompañaron hasta el automóvil al camarada Lenin.)

«Pravda» n.º 3 (edición vespertina), 17 (4) de enero de 1918.

Se publica según el texto del periódico «Pravda».