2) La situación objetiva es tal que en el país, indudablemente, está madurando la revolución contra el gobierno bonapartista de Kérenski (insurrección del campesinado, intensificación del descontento y los conflictos con el gobierno en el ejército y entre los grupos nacionales, conflicto con los ferroviarios y empleados postales, bancarrota total de los conciliadores mencheviques y socialrevolucionarios en las elecciones, etc.).

Ante semejante maduración de la revolución, acudir a un parlamento falsificado, amañado para engañar al pueblo, significa facilitar ese engaño, dificultar la labor de preparación de la revolución, desviar la atención del pueblo y las fuerzas del partido de la tarea apremiante de la lucha por el poder y por el derrocamiento del gobierno.

3) Por tanto, el Congreso del Partido debe retirar a los miembros de nuestro partido del preparlamento, declarar su boicot y llamar al pueblo a preparar las fuerzas para disolver esa «Duma de Bulyguin» de Tsereteli.