En el número del 20 de agosto de _Rech_, así como en _Rússkaya Volia_, periódico fundado con dinero notoriamente sucio y que recomienda a los electores, si son de «ánimo socialista», votar por _Yedinstvo_{59} y por los «socialistas populares»{60}, se publican una vez más declaraciones calumniosas acerca de mí.

Estos datos pertenecen, según informan ambos periódicos, al «ministerio de la Guerra», y _Rech_ llega a afirmar que se establecen «a partir de datos documentales y de numerosos testimonios de distintas personas».

La ley de difamación en la prensa está de hecho suspendida en Rusia. A los señores difamadores, sobre todo en la prensa burguesa, se les ha concedido plena libertad: publica en la prensa anónimamente, miente y calumnia cuanto quieras, escúdate en comunicados no firmados por ningún funcionario, pero supuestamente oficiales, ¡todo quedará impune! Los sucios calumniadores, con los señores Miliukov a la cabeza, gozan del privilegio de la impunidad.

Los calumniadores afirman que yo habría tenido ciertas relaciones con la «Unión para la Liberación de Ucrania». El periódico de Miliukov escribe: «El gobierno alemán encargó a Lenin hacer propaganda por la paz». «En Berlín tuvieron lugar dos reuniones de socialistas, en las cuales participaron Lenin e Ioltujovski». Y _Rússkaya Volia_ añade a esta última frase: «Lenin se alojaba en casa de Ioltujovski».

Si al señor Miliukov y a otros canallas semejantes, caballeros de la vil calumnia, se les concede la impunidad, a mí solo me queda una cosa: repetir una vez más que esto es una calumnia, y una vez más, a los caballeros del chantaje que apelan a testimonios de testigos, oponerles el testimonio de un testigo conocido por las masas.

A un dirigente de la «Unión para la Liberación de Ucrania», Basok, lo conozco desde 1906, cuando él, siendo menchevique, participó junto conmigo en el Congreso de Estocolmo{61}. En el otoño de 1914 o a comienzos de 1915, cuando yo vivía en Berna, vino a mi domicilio el conocido menchevique caucasiano Tria, llegado de Constantinopla. Tria me contó la participación de Basok en la «Unión para la Liberación de Ucrania» y la relación de dicha Unión con el gobierno alemán. En esa ocasión, Tria me entregó una carta de Basok dirigida a mí; en esa carta, Basok me expresaba su simpatía y la esperanza de un acercamiento de nuestros puntos de vista. Me sentí tan indignado que inmediatamente, en presencia de Tria, escribí una respuesta a Basok[5] y entregué la carta al mismo Tria para su transmisión, pues Tria se disponía a visitar una vez más Constantinopla.

En la carta a Basok declaraba que, puesto que él entraba en relaciones con uno de los imperialistas, nuestros caminos quedaban absolutamente separados y no teníamos nada en común.

A esto se limitaron todas mis posibles «relaciones» con la «Unión para la Liberación de Ucrania».

_Rabochi_ n.º 8, 12 de septiembre (30 de agosto) de 1917. Firmado: N. Lenin

Se publica según el texto del periódico _Rabochi_

Primera página de la carta de V. I. Lenin al Comité Central del POSDR. – 30 de agosto (12 de septiembre) de 1917.