(8) «Nosotros» (es decir, Engels y Marx) habríamos propuesto que «en todas partes» (en el programa) se dijera, en lugar de «Estado», «comunidad» (Gemeinwesen), ¡¡¡«comuna»!!!

De aquí se ve cómo han vulgarizado, envilecido a Marx y Engels no solo los oportunistas, sino también Kautsky.

Los oportunistas no tomaron ni uno solo de estos 8 riquísimos pensamientos.

Ellos tomaron solo la necesidad práctica del presente: utilizar la lucha política, utilizar el Estado actual para la enseñanza, la educación del proletariado, para «arrancar concesiones». Esto es cierto (contra los anarquistas), pero es aún solo 1/100 del marxismo, si se puede expresar así aritméticamente.

Kautsky ha oscurecido por completo (¿u olvidado? ¿o no comprendido?) en su trabajo de propaganda y en general publicístico los puntos 1, 2, 5, 6, 7, 8 y la «demolición» de Marx (en la polémica con Pannekoek en 1912 o 1913, Kautsky (véase más abajo, págs. 45-47) ya se precipitó por completo en el oportunismo sobre esta cuestión).

De los anarquistas nos distingue (a) la utilización del Estado ahora y (?) durante la revolución del proletariado («dictadura del proletariado») — puntos, importantísimos para la práctica, de inmediato. (¡Esto es lo que olvidó Bujarin!)

De los oportunistas, [las verdades] más profundas, «más eternas» sobre (??) el carácter «temporal» del Estado, sobre (??) el daño de la «charlatanería» sobre él ahora, sobre (??) el carácter no del todo estatal de la dictadura del proletariado, (??) sobre la contradicción entre Estado y libertad, (??) sobre la idea más correcta (concepto, término programático) de «comunidad» en lugar de Estado,\* (??) sobre la «demolición» (Zerbrechen) de la máquina burocrático-militar.  
\* Véase el presente tomo, págs. 289-301. Ed.

No hay que olvidar además que la dictadura del proletariado es negada directamente por los oportunistas declarados de Alemania (Bernstein, Kolb, etc.), mientras que el programa oficial y Kautsky lo hacen indirectamente, guardando silencio sobre ella en la agitación cotidiana y tolerando la renegación de los Kolb y Cía.

A Bujarin le fue escrito en agosto de 1916: «deja madurar tus ideas sobre el Estado». Él, en cambio, sin dejar que maduraran, se metió en la prensa como «Nota bene», y lo hizo de tal manera que, en vez de desenmascarar a los kautskianos, ¡¡les ayudó con sus errores!! Pero en el fondo, Bujarin está más cerca de la verdad que Kautsky.

NB  
«Neue Zeit», XIX, ? (1900-1901) (núm. 26, 27 de marzo de 1901), pág. 804: M. Beer sobre la decadencia de Inglaterra, con observaciones sobre su imperialismo, putrefacción, y el imperialismo de otros países. NB. El mismo: «Sozialer Imperialismus», «Neue Zeit», XX, 1 (1901-1902), pág. 209 y ss. (fabianos) y «Die gegenwartige Lage des Trade Unionismus», ibídem, pág. 43 (NB) {{«Imperialistisch-soziale Ära»}}).

XIX, 2, pág. 197: artículo de Walter sobre «el imperialismo ruso…» ((de Pedro I a China en el siglo XX)).\*