«El rey Constantino (de Grecia) ha firmado el acta de abdicación bajo la presión de la diplomacia aliada», – así escribe, con motivo de la abdicación, el periódico del ex ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno Provisional "revolucionario", el señor Miliukov.

A Grecia la remataron los señores diplomáticos aliados, provocando primero el movimiento venizelista (Venizelos, ex ministro de Constantino que pasó al servicio del capital inglés), escindiendo una parte del ejército, apoderándose por la fuerza de una parte del territorio griego y, finalmente, mediante la "presión", forzando la abdicación del monarca "legal", es decir, forzando una revolución desde arriba. Todo el mundo sabe de qué clase fue y es esa "presión": presionaron por hambre; Grecia fue bloqueada por los buques de guerra de los imperialistas anglo-franceses y rusos; a Grecia se la dejó sin pan. La "presión" sobre Grecia fue del mismo género que la aplicada hace poco en Rusia, si hemos de creer a los periódicos, por ignorantes campesinos de un lugar apartado, que condenaron a morir de hambre a un ciudadano acusado por ellos de ofender la religión cristiana.

Los ignorantes campesinos, en un rincón semisalvaje de Rusia, mataron de hambre a un "criminal". Los imperialistas "civilizados" de Inglaterra, Francia, Rusia, etc., mataron de hambre a todo un país, a todo un pueblo, para obligarle, mediante la "presión", a cambiar su política.

He ahí la realidad de la guerra imperialista. He ahí la situación real de las relaciones internacionales en la época que vivimos. Y los señores eseristas, ante esto, se ríen... Efectivamente, es muy, muy gracioso...

"Delo Naroda", periódico ministerial de Kerenski, Chernov y Cía., publica un burlón artículo de fondo con el título: «"La autodeterminación" de Grecia». La mofa de los eseristas sobre la "autodeterminación" de Grecia sería magnífica si fuera sincera.

Sinceridad en política no significa que los señores Kerenski, Chernov y Cía. tengan que demostrar su sinceridad personal; la admitimos de buen grado, y no es eso de lo que se trata en absoluto. Sinceridad en política, es decir, en esa esfera de las relaciones humanas que no atañe a individuos aislados, sino a millones, sinceridad en política es una correspondencia entre la palabra y los hechos que puede ser perfectamente comprobada.

El artículo de fondo de "Delo Naroda" no es sincero porque es precisamente el partido de los socialistas revolucionarios, son precisamente Kerenski y Chernov, como sus jefes, quienes apoyan el ministerio de asfixia... perdón, el ministerio de "autodeterminación" de Grecia, junto con los ciudadanos Tsereteli y Skóbelev.

«...Está claro para cualquiera —escribe "Delo Naroda"— que entre el bandidesco ataque de la Alemania imperialista a Bélgica, de Austria a Serbia, y el actual "avance hacia el interior de Grecia" por los gobiernos aliados no existe diferencia alguna en lo fundamental.»

Sí, eso está claro, y no es en modo alguno "ética", como creen los eseristas, sino política pura. Un ataque de bandidaje: he ahí en lo que participáis, ciudadanos eseristas, ciudadanos mencheviques, con vuestra participación en el gobierno. Un ataque de bandidaje es un hecho; la "presión de la diplomacia aliada" – de toda la diplomacia aliada, y también, por tanto, de la rusa – fue ejercida, evidentemente, incluso después de la entrada en el ministerio de Chernov y Tsereteli y Cía.

¿Y las plataformas de "paz sin anexiones"? ¿Y las "exigencias" de la "democracia revolucionaria" al nuevo gobierno? ¿Y las declaraciones? ¿Acaso aún no está claro que todas esas plataformas, declaraciones, promesas, manifestaciones, promesas juradas, juramentos promisorios y demás y demás son una pura befa al pueblo?

¡Os reís de vosotros mismos, señores eseristas y mencheviques! ¡De vuestra propia política de confianza a los capitalistas y al gobierno de los capitalistas! ¡De vuestro propio papel de elocuentes y verborreicos servidores del capitalismo y del imperialismo, investidos de la dignidad ministerial!

"Pravda" núm. 72, 16 (3) de junio de 1917.

Se publica según el texto del periódico "Pravda".