NB: El Manifiesto Comunista sobre el Estado | «Comunista» NB  

En el «Manifiesto Comunista» (XI. 1847) esta idea se expresa así:  

Manifiesto: «el Estado, es decir, el proletariado organizado como clase dominante».  

«... Al trazar las fases más generales del desarrollo del proletariado, hemos seguido la guerra civil más o menos oculta que se desarrolla dentro de la sociedad existente hasta el momento en que estalla en una revolución abierta, y el proletariado, mediante el derrocamiento violento de la burguesía, establece su dominación» (p. 31, 7ª ed., 1906) ((final del capítulo I)).  

Y al final del capítulo II, p. 37, leemos: «... Ya hemos visto más arriba que el primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, la conquista de la democracia.  

El proletariado utilizará su dominación política para ir arrancando gradualmente todo el capital a la burguesía, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar lo más rápidamente posible la masa de las fuerzas productivas».  

«Naturalmente, esto sólo puede conseguirse, en un principio, mediante intervenciones despóticas en el derecho de propiedad y en las relaciones burguesas de producción, es decir, mediante medidas que desde el punto de vista económico parecen insuficientes e insostenibles, pero que en el curso del movimiento se superan a sí mismas y son inevitables como medios para transformar todo el modo de producción...» (p. 37).  

Y después de la lista de «medidas» (§§ 1-10) los autores continúan:  

«Cuando en el curso del desarrollo hayan desaparecido las diferencias de clase y toda la producción esté concentrada en manos de los individuos asociados, el poder público perderá su carácter político. El poder político, en el sentido estricto de la palabra, es el poder organizado de una clase para oprimir a otra. Si el proletariado, en su lucha contra la burguesía, se une forzosamente en clase, mediante una revolución se convierte en clase dominante y, como clase dominante, suprime por la fuerza las viejas relaciones de producción, con ellas suprime las condiciones de existencia del antagonismo de clase, las clases en general y, con ello, su propia dominación como clase...» (p. 38).