Los redactores de «Izvestia», que se hallan en manos del bloque de populistas y mencheviques, baten todos los récords de confusión. En el núm. 67 del 16 de mayo intentan polemizar con «Pravda», sin nombrarla, naturalmente, según la mala usanza «ministerial». «Pravda» tiene, según ellos, un concepto nebuloso y engañoso acerca de las anexiones.

Perdonen, ciudadanos ministros y redactores ministerializables, pero el hecho es un hecho, a saber, que solo nuestro partido ha dado, en resoluciones oficiales y precisas, la definición de la anexión. Anexión (conquista) es la retención forzosa de un pueblo ajeno dentro de las fronteras de un Estado dado. Ninguna persona capaz de leer y comprender el ruso ha podido dejar de entenderlo, tras leer el suplemento al núm. 13 de «Soldátskaya Pravda» (las resoluciones de la Conferencia de toda Rusia del 24-29. IV. 1917){66}.

¿En qué consiste la objeción de los redactores populistas y mencheviques de «Izvestia»? ¡¡Únicamente en que, según nuestro punto de vista, habría que «combatir hasta que Alemania se convierta en el ducado de Brandeburgo... y Rusia, en el gran principado de Moscú»!! La anexión, alecciona a sus lectores la redacción, «significa la conquista forzosa de un territorio que en el día de la declaración de guerra se hallaba en posesión de otro Estado» (más brevemente: sin anexiones = statu quo, es decir, el restablecimiento de la situación que existía antes de la guerra).

Es poco prudente, por parte de los líderes populistas y mencheviques del Comité Ejecutivo, entregar la redacción a gentes con semejante confusión en la cabeza; palabra que es poco prudente.

Apliquemos a su definición la objeción que ellos nos hacen: ¿¿«combatir hasta que Rusia recupere Polonia, y Alemania, Togo y las colonias en África»?? Es un despropósito manifiesto, y no solo un despropósito teórico, sino también práctico, porque los soldados de cualquier país echarán a semejantes redactores que razonan de tal modo.

Su razonamiento es erróneo en lo siguiente:

1) En la definición teórica de la anexión entra el concepto de pueblo «ajeno», es decir, un pueblo que ha conservado su peculiaridad y su voluntad de existencia separada. Reflexionen sobre esto, conciudadanos; lean, si el asunto sigue sin estarles claro, los razonamientos de Engels y Marx sobre Irlanda, sobre las partes danesas de Alemania, sobre las colonias, y verán cómo se han embrollado. Ni el ducado de Brandeburgo ni el principado de Moscú vienen aquí a cuento. 2) Mezclar el problema del concepto de anexión con el problema de «hasta cuándo combatir» es un desatino; significa no comprender la vinculación de la guerra con los intereses y la dominación de clases determinadas; significa pasar del punto de vista de la lucha de clases al punto de vista pequeño burgués, «extraclasista». Mientras la clase de los capitalistas esté en el poder, los pueblos inevitablemente combatirán «hasta» que a esa clase le plazca. Pretender salirse de esto mediante deseos, exigencias, conferencias es una ilusión de pequeño burgués. 3) Mientras la clase de los capitalistas esté en el poder, su paz será inevitablemente un «intercambio de anexiones», Armenia por Lorena, colonias por colonias, Galitzia por Curlandia y cosas por el estilo. Cerrar los ojos ante esto es excusable para un hombre ignorante, pero no para los redactores de «Izvestia». 4) Cuando esté en el poder el proletariado, hacia lo cual conduce y lleva la guerra por doquier, entonces será posible una verdadera «paz sin anexiones»; de otro modo, es imposible.

Cuando nuestro partido dice: «paz sin anexiones», siempre explica —para prevención de las gentes con confusión en la cabeza— que esta consigna hay que ponerla en vínculo indisoluble con la revolución proletaria. Solo vinculada a ella es necesaria y certera, solo traza la línea de ella, solo ayuda a su desarrollo y crecimiento. Quien oscila impotentemente entre la esperanza en los capitalistas y la esperanza en la revolución obrera, se condena a sí mismo a la impotencia y a la confusión en el problema de las anexiones en general.

P. D. «Dielo Naroda» del 17 de mayo coincide con «Izvestia» en que «sin anexiones» equivale al concepto de «statu quo». ¡Prueben, señores eseristas o señores mencheviques, a decir esto de manera clara, precisa, directa, en nombre de su partido, de su Comité de Petrogrado, de su congreso!

«Pravda» núm. 60, 31 (18) de mayo de 1917.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda»