Los periódicos de los capitalistas, desde _Rech_ hasta _Rússkaya Volia_, llevan a cabo la más desvergonzada campaña de mentiras y calumnias a propósito del viaje por Alemania mío y de otros 30 emigrados.

Los periódicos de los capitalistas mienten desvergonzadamente, afirmando o insinuando que hemos recibido dádivas inadmisibles o inusuales del gobierno alemán, al cual consideramos tan bandido, tan criminal como todos los gobiernos capitalistas que conducen la actual guerra.

Los ricos que tenían "vínculos" con altos funcionarios de la monarquía zarista, como el profesor liberal Kovalevski, amigo de los Miliukov y cía., entraban constantemente en negociaciones con el gobierno alemán, a través del gobierno ruso zarista, para el canje de rusos capturados por los alemanes por alemanes capturados por los rusos.

¿Por qué los emigrados, que penaban en el extranjero debido a su lucha contra el zar, no tendrían derecho a acordar, sin el gobierno, el canje de rusos por alemanes?

¿Por qué el gobierno de Miliukov y cía. no dejó entrar en Rusia al socialista suizo Fritz Platten, que viajaba con nosotros y que concertó el acuerdo con el gobierno alemán sobre el canje?

El gobierno miente, haciendo correr el rumor de que Platten es amigo de los alemanes. Es una calumnia. Platten es amigo de los obreros y enemigo de los capitalistas de todos los países.

Los capitalistas mienten, haciendo correr el rumor de que nosotros queremos una paz por separado (separatista) con los alemanes, de que hemos deliberado o queríamos deliberar en Estocolmo con socialistas alemanes que apoyan a su gobierno.

Es mentira y calumnia. No hemos participado ni participaremos en ninguna deliberación con semejantes socialistas. Consideramos a los socialistas de todos los países que ayudan a sus capitalistas a librar esta guerra criminal, traidores al socialismo.

Nuestros amigos son solo aquellos socialistas que, como Karl Liebknecht, condenado a trabajos forzados por el bandidesco gobierno alemán, se alzan contra sus capitalistas.

No queremos una paz por separado, ni separatista con Alemania; queremos la paz de todos los pueblos, queremos la victoria de los obreros de todos los países sobre los capitalistas de todos los países.

Los capitalistas de Rusia mienten y nos calumnian, como los capitalistas alemanes calumnian a Liebknecht. Los capitalistas mienten, diciendo que queremos la discordia y la enemistad entre obreros y soldados.

¡No es cierto! Queremos la unión de obreros y soldados. Queremos explicar a los miembros de los Soviets de Diputados Obreros y Soldados que todo el poder estatal debe estar en manos de estos Soviets.

Los capitalistas nos calumnian, llegando a tal desvergüenza, que ni un solo periódico burgués ha reproducido de _Izvestia del Soviet de Diputados Obreros y Soldados_ nuestro informe sobre nuestro viaje ni la resolución del Comité Ejecutivo de los obreros y soldados.

Todo obrero y todo soldado conoce su Soviet de Diputados Obreros y Soldados. Al Comité Ejecutivo de este Soviet le presentamos nuestro informe al día siguiente de nuestra llegada. El informe se publicó en el número 32 de _Izvestia_[41]. ¿Por qué ningún periódico de los capitalistas reprodujo ese informe?

Porque esos periódicos difunden mentira y calumnia y temen que nuestro informe al Comité Ejecutivo desenmascare a los embaucadores.

¿Por qué ningún periódico publicó la resolución del Comité Ejecutivo acerca de nuestro informe, la resolución que apareció en el mismo número de _Izvestia_?

Porque esa resolución desenmascara el engaño de los capitalistas y sus periódicos, exigiendo al gobierno que tome medidas para el retorno de los emigrados.

En _Izvestia_ del Soviet se ha publicado la protesta contra la detención de Trotski por los ingleses; se ha publicado la carta de Zurabov que desvela la mentira de Miliukov{118}; se ha publicado el telegrama de Martov que dice todo sobre lo mismo.

¡Soldados y marineros! ¡No creáis las mentiras y calumnias de los capitalistas! ¡Desenmascarad a los embaucadores que silencian la verdad publicada en _Izvestia_!

Escrito entre el 11 y el 14 (24 y 27) de abril de 1917.

Publicado por primera vez en 1925 en la Recopilación Leninista IV

Se edita según el manuscrito