El partido de los «socialistas-revolucionarios», al que pertenece Kérenski, os llama en su periódico *Delo Naroda* (del 30 de septiembre) a «tener paciencia».

«Hay que tener paciencia» — escribe, aconsejando dejar el poder en manos del gobierno de Kérenski, aconsejando no entregar el poder a los Soviets de diputados obreros y soldados. Que Kérenski se apoye en los terratenientes, capitalistas y kulaks, que los Soviets, que hicieron la revolución y vencieron a los generales de Kornílov, «tengan paciencia» — nos dicen. Que «tengan paciencia» hasta la pronta convocatoria de la Asamblea Constituyente.

¡Camaradas! Mirad a vuestro alrededor, lo que ocurre en el campo, lo que ocurre en el ejército, y veréis que los campesinos y los soldados no pueden soportar más. Por toda Rusia se extiende como un ancho río la insurrección de los campesinos, a quienes hasta ahora se ha ido postergando con engaños la entrega de la tierra. Los campesinos no pueden soportarlo. Kérenski envía tropas para aplastar a los campesinos y defender a los terratenientes, Kérenski se ha confabulado de nuevo con los generales y oficiales de Kornílov, que están del lado de los terratenientes.

Ni los obreros en las ciudades ni los soldados en el frente pueden soportar esta represión militar de la justa lucha de los campesinos por la tierra.

Sobre lo que ocurre en el ejército del frente, el oficial Dubásov, sin partido, declaró ante toda Rusia: «Los soldados no lucharán más». Los soldados están agotados, los soldados van descalzos, los soldados pasan hambre, los soldados no quieren luchar por los intereses de los capitalistas, no quieren «soportar» que los agasajen solo con bellas palabras sobre la paz, mientras en la práctica aplazan durante meses (como aplaza Kérenski) la propuesta de paz, y de una paz justa, sin anexiones, a todos los pueblos beligerantes.

¡Camaradas! Sabed que Kérenski mantiene de nuevo negociaciones con los generales y oficiales de Kornílov, ¡para conducir las tropas contra los Soviets de diputados obreros y soldados, para no entregar el poder a los Soviets! Kérenski «en ningún caso se someterá» a los Soviets — así lo reconoce abiertamente *Delo Naroda*.

Id, pues, todos a los cuarteles, id a las unidades cosacas, id a los trabajadores y explicad al pueblo la verdad:

Si el poder está en manos de los Soviets, a más tardar el 25 de octubre (si el Congreso de los Soviets se reúne el 20 de octubre) se propondrá una paz justa a todos los pueblos beligerantes. En Rusia habrá un gobierno obrero y campesino que inmediatamente, sin perder un solo día, propondrá una paz justa a todos los pueblos beligerantes. Entonces el pueblo sabrá quién quiere una guerra injusta. Entonces el pueblo decidirá en la Asamblea Constituyente.

Si el poder está en manos de los Soviets, inmediatamente las tierras de los terratenientes serán declaradas posesión y patrimonio de todo el pueblo.

¡He aquí contra lo que lucha Kérenski y su gobierno, que se apoya en los kulaks, los capitalistas y los terratenientes!

¡He aquí por quién, he aquí por los intereses de quién os llaman a «tener paciencia»!

¿Estáis dispuestos a «tener paciencia» mientras Kérenski, con la fuerza militar, aplasta a los campesinos que se han alzado por la tierra?

¿Estáis dispuestos a «tener paciencia» mientras prolongan más la guerra, mientras aplazan la propuesta de paz, mientras aplazan la ruptura de los tratados secretos del ex zar con los capitalistas rusos y anglo-franceses?

¡Camaradas! ¡Recordad que Kérenski ya engañó una vez al pueblo, prometiendo convocar la Asamblea Constituyente! El 8 de julio prometió solemnemente convocarla para el 17 de septiembre y engañó al pueblo. ¡Camaradas! ¡Quien crea al gobierno de Kérenski es un traidor a sus hermanos, los campesinos y los soldados!

No, ¡el pueblo no está dispuesto a soportar ni un solo día más de aplazamientos! No se puede soportar ni un solo día que aplasten por la fuerza militar a los campesinos, que perezcan miles y miles en la guerra, cuando se puede y se debe proponer inmediatamente una paz justa.

¡Abajo el gobierno de Kérenski, que se confabula con los generales terratenientes de Kornílov para aplastar a los campesinos, para disparar contra los campesinos, para prolongar la guerra!

¡Todo el poder a los Soviets de diputados obreros y soldados!

Escrito después del 30 de septiembre (13 de octubre) de 1917.

Publicado por primera vez el 23 de abril de 1924 en el periódico *Pravda* nº 93.

Se publica según el manuscrito.