¡Querido amigo!

Le escribí una postal por correo, informándole del envío de paquetes a través de Sokolnikov.

No sé si la postal llegó.

¿Recibió los paquetes?

Aquí todo sigue igual que cuando usted estuvo, y el agotamiento no tiene fin... Empiezo a "flaquear", duermo tres veces más que los demás, etc.

¿Cómo está usted? ¿Está contento con Moscú? Con mucho gusto veo a veces, en el "Socialdemócrata" de Moscú, cómo usted asume diversos trabajos en diferentes distritos, pero, claro, desde el periódico se ve poco.

Le estrecho la mano con fuerza, con mucha fuerza.

Su Lenin