hay que prepararse mucho más en serio antes de escribir así! Si no, es fácil quedar en ridículo
—se lo advierto entre nous*, amistosamente, cara a cara, por si alguna vez se le ocurre decir algo
semejante en letra impresa o en una reunión.

¿La huelga belga? En primer lugar, es posible que Engels se equivocara en esta cuestión de hecho, 
una cuestión particular. Claro, es posible. Hay que reunir todo lo que escribió al respecto. En segundo 
lugar, en cuanto a la huelga general en general, los acontecimientos del último tiempo, 1905, dieron 
algo definitivamente nuevo que Engels no conocía. Engels se acostumbró durante decenios a oír 
hablar de la «huelga general» solo como frases huecas de los anarquistas, a los que con razón odiaba 
y despreciaba. Y los acontecimientos posteriores mostraron un nuevo tipo de «huelga de masas», 
política, es decir, profundamente no anarquista. Esto nuevo Engels aún no lo conocía ni podía conocer.

No hay que olvidar esto.

¿No fue la huelga belga una transición de lo viejo a lo nuevo? ¿Podía Engels en aquel entonces 
(¿1891-1892? ya tenía 71-72 años; moribundo) ver que aquello no era un regusto de lo viejo belga 
(los belgas fueron durante mucho tiempo proudhonianos), sino una transición hacia lo nuevo? Hay que 
reflexionar sobre esto.

En cuanto a la «defensa de la patria», a mi juicio, cae usted en la abstracción y en el 
antihistoricismo. Repito lo que dije en el artículo contra Yuri: defensa de la patria = justificación 
de la participación en la guerra. Nada más. Generalizar esto, convertirlo en un «principio general» 
es ridículo, el colmo de la falta de cientificidad. (Le enviaré el programa estadounidense del 
S. L. P.** con esa ridícula generalización.) Las guerras son algo archiabigarrado, diverso, complejo. 
No se puede abordarlas con un patrón general.
(I) Tres tipos principales: la relación de una nación oprimida con una opresora (toda guerra es la 
continuación de la política; la política es la relación entre naciones, clases, etc.). Por regla general, 
la guerra es legítima por parte

*— entre nosotros. (N. de la Red.)

**— Socialist Labour Party — Partido Socialista del Trabajo. (N. de la Red.)

de la oprimida (tanto si es defensiva como ofensiva en el sentido militar).
(II) Relación entre dos naciones opresoras. Lucha por las colonias, por los mercados, etc. (Roma y 
Cartago; Inglaterra y Alemania 1914-1917). Por regla general, una guerra de este tipo es un robo 
por ambas partes; y la actitud de la democracia (y del socialismo) ante ella se rige por la regla: 
«dos ladrones se pelean, que perezcan ambos»...
(III) Tercer tipo. Sistema de naciones con igualdad de derechos. ¡¡¡¡La cuestión es mucho más compleja!!!! 
Sobre todo cuando junto a naciones civilizadas, relativamente democráticas, se alza el zarismo. 
Así fue (aproximadamente) en Europa desde 1815 hasta 1905.

El año 1891. La política colonial de Francia y Alemania es insignificante. Italia, Japón, los Estados 
Unidos no tienen colonias en absoluto (ahora las tienen). En Europa occidental se formó un sistema 
(¡¡NB!! ¡¡piénselo!! ¡¡no lo olvide!! nosotros vivimos no solo en estados aislados, sino también en 
un determinado sistema de estados; a los anarquistas les está permitido ignorarlo; nosotros no somos 
anarquistas), un sistema de estados, en general constitucionales, nacionales. Junto a ellos, un potente, 
inconmovible zarismo prerrevolucionario, que durante cientos de años ha robado y oprimido a todos, 
que aplastó las revoluciones de 1849, 1863.

Alemania (del año 1891) es un país del socialismo avanzado. ¡Y a este país lo amenaza el zarismo en 
alianza con el boulangismo!

¡La situación es completamente, completamente distinta a la de 1914-1917, cuando el zarismo está 
socavado por el año 1905, y Alemania hace la guerra por la dominación mundial. ¡Eso es harina de 
otro costal!!

Identificar, incluso asemejar las situaciones internacionales de 1891 y 1914 es el colmo del 
antihistoricismo.

El tontito de Radek escribió recientemente en un llamamiento polaco («Befreiung Polens»):
«Staatenbau»* no es objetivo de la lucha socialdemócrata. ¡Eso es archiestúpido! ¡Es semianarquismo, 
semiidiotismo!

No, no, en absoluto somos indiferentes al Staatenbau, al sistema de estados, a sus relaciones mutuas.

*— («Liberación de Polonia»): «construcción estatal». (N. de la Red.)