En «Neue Zeit», XIX, 1 (1901, 2. I, № 14, págs. 423-427) se publicaron las «Briefe von F. Engels über die französische Arbeiterpartei».
(((Bernstein publicó en «Mouvement Socialiste» (núm. 45) (evidentemente de 1900) las cartas de Engels contra los guesdistas, correspondientes a 1881, 1882 y 1883. Fueron reimpresas en el original en «Vorwärts», núms. 277 y 278, del 28 y 29 de noviembre de 1900. Estas cartas, en las que Engels parece defender a Clemenceau, fueron utilizadas por los oportunistas. Entonces Lafargue publicó en «Socialiste» (núm. 115 del 24 de noviembre de 1900) las cartas de 1886-1895, que son las que se publicaron en el citado número de «Neue Zeit».))) En estas cartas no hay nada importante desde el punto de vista teórico. Señalar únicamente la del 6 de marzo de 1894:

«Pero en Francia tenemos la república, nos dirán los radicales extremistas; entre vosotros es otra cosa. ¡Nosotros podemos utilizar en nuestro país el gobierno para medidas socialistas! — Frente al proletariado, la república se distingue de la monarquía sólo por ser la forma política _acabada y adecuada_ para la futura dominación del proletariado. Vosotros tenéis sobre nosotros la ventaja de tenerla ya. Los demás tendremos que perder 24 horas para crearla (pág. 425) (cursiva de Engels). Pero, como toda otra forma de gobierno, también la república está determinada por lo que constituye su contenido. Mientras es la forma de la democracia burguesa, nos es tan hostil como cualquier monarquía (salvando las formas de esta hostilidad). Por eso es una ilusión absolutamente imperdonable el considerarla, por su esencia, como una forma socialista. Podemos arrancarle concesiones, pero nunca confiarle la realización de nuestras propias tareas, ni siquiera si pudiéramos controlarla por una minoría lo bastante fuerte como para convertirse de la noche a la mañana en mayoría».