Izvestia del 17 de mayo publica una larguísima, aburridísima, tontísima resolución de su sección económica sobre la lucha contra la ruina.

¡Vaya lucha! Las ideas magníficas, los planes excelentes se ahogan en la red de las instituciones burocráticamente muertas. «La sección económica se transforma»… ¡escuchad, escuchad! — «en sección de organización de la economía nacional»…

¡Excelente! ¡Vamos por buen camino! ¡País, tranquilízate! La sección ha sido re-nom-bra-da.

Y, en general, ¿se puede «organizar la economía nacional» sin tener en las manos el poder estatal? Sobre esto en el Comité Ejecutivo olvidaron pensar.

…La sección incluye seis «subsecciones»… Este es el § 1 de la resolución, el 2: establecer «una estrecha vinculación organizativa», el 3: elaborar «los principios fundamentales» de la regulación, el 4: establecer con los ministros «una estrecha comunicación organizativa» (lo juro por Dios, esto no es de la fábula del Campesino Dañino, sino de «Izvestia» núm. 68 del 17 de mayo, página 3, columna 3, § 4…), el 5: «el gobierno forma comisiones», el 6: «en los próximos días debe ser elaborado un proyecto de ley», el 7: proceder inmediatamente «a la elaboración de las disposiciones fundamentales de los proyectos de ley» en cinco incisos…

¡Oh, sabios! ¡oh, legisladores! ¡oh, Louis Blancs!

«Pravda» núm. 60, 31 (18) de mayo de 1917.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda».