1) que los partidos de los socialistas-revolucionarios, socialdemócratas mencheviques, etc., han pasado en la inmensa mayoría de los casos a la posición del "defensismo revolucionario" y a votar a favor del empréstito de guerra, es decir, a apoyar de hecho la guerra imperialista librada por el gobierno imperialista de los capitalistas: Guchkov, Lvov y Cía.; 2) que estos partidos apoyan al Gobierno Provisional, que representa los intereses del capital y ha adoptado una posición contrarrevolucionaria, no solo en la política exterior, sino también en la interior; 3) que estos partidos se han dejado engañar por los capitalistas y, a su vez, engañan al pueblo con la falaz esperanza de que, sin tener el poder estatal en sus manos, se puede, mediante "exigencias" al Gobierno Provisional, el "control" sobre él, etc., cambiar la naturaleza de clase de este gobierno de capitalistas y apartarlo de la política imperialista y de los atentados contrarrevolucionarios contra la libertad, necesarios para los capitalistas en el momento actual; 4) que el consiguiente ofuscamiento de la conciencia de clase de los proletarios y semiproletarios, resultante de lo anterior y apoyado por los partidos mencionados, es, sobre la base de la actitud generalmente confiada e inconsciente de las masas hacia los capitalistas, quienes actúan ahora principalmente mediante el engaño y la adulación, la causa principal del estancamiento de la revolución y de su posible derrota por las fuerzas de la contrarrevolución terrateniente y burguesa, – la Conferencia resuelve:

1) reconocer el voto a favor del empréstito de guerra, así como la defensa de la posición del defensismo revolucionario en general, como una completa e incondicional traición al socialismo, a la lucha de clases proletaria y a los principios del internacionalismo, es decir, de la unión fraternal de los obreros de todos los países contra los capitalistas de todos los países;

2) reconocer a los partidos arriba mencionados como portavoces de los intereses y del punto de vista de la pequeña burguesía y corruptores del proletariado con influencia burguesa;

3) reconocer la unificación con dichos partidos, como partidos en su conjunto que llevan a cabo una política de apoyo al Gobierno Provisional, defensismo revolucionario, etc., – en vista de que estos partidos han pasado de la posición de clase proletaria a la pequeñoburguesa – como incondicionalmente imposible;

4) en relación con los grupos locales aislados de obreros que se adhieren a los mencheviques, etc., pero que se esfuerzan por defender la posición del internacionalismo contra el "defensismo revolucionario", contra el voto a favor del empréstito de guerra, etc., la política de nuestro partido debe consistir en apoyar a tales obreros y grupos, en acercarse a ellos, en apoyar la unificación con ellos sobre la base de una ruptura incondicional con la traición pequeñoburguesa al socialismo.