Al gran período de desorganización se le ha puesto fin. El jefe del Estado Mayor ha sido nombrado. Se informará de ello.

El período de vacilaciones ha pasado. Hemos sentido con gran agudeza la falta de orden militar y de enlaces. Ahora se ha establecido que en las unidades hay mucha unidad y entusiasmo.

Ustedes mismos deben poner manos a la obra, comprobar personalmente cada acción: si se ha cumplido lo encomendado, si se han comunicado con las organizaciones obreras, etc. Los obreros les ayudarán en esto.

Les permitiré darles un consejo: verifiquen cada comunicación a través de la comisión de control o de los representantes de los regimientos, sin fiarse de nadie; comprueben si la orden se ha cumplido y si los datos sobre las reservas son correctos. Pongan ustedes mismos manos a la obra, verifíquenlo todo personalmente, lleven la cuenta de cada reserva, de cada paso: ésta es la mejor garantía del éxito.