V. I. Lenin.
2.
PROYECTO DE PROCLAMA DEL SEGUNDO CONGRESO PANRUSO DE CAMPESINOS AL CAMPESINADO.
Diciembre de 1917.

El 2.º Congreso Panruso de Camp[esinos] se dirige al campesinado de todas las naciones y pueblos de Rusia con el ardiente llamamiento de tensar todas las fuerzas de la mente y la voluntad, todo el poder de su número y de su energía para despertar a los dormidos, alentar a los indecisos y decir a voz en cuello, desde todos los confines del país, desde cada aldea, desde cada barrio de las grandes ciudades, su palabra ponderada, su palabra decisiva en el presente momento —quizá el más grave y el más responsable— de la gran revolución rusa.

¡Compañeros campesinos! Constituimos la aplastante mayoría de la población de nuestro país. Somos la masa principal de los trabajadores y explotados. Somos la masa principal de los luchadores por la satisfacción de las justas y legítimas exigencias de los trabajadores, exigencias de la tierra en primer lugar, luchadores contra toda opresión y toda explotación, tanto por parte de los terratenientes como por parte de los capitalistas.

¡Compañeros campesinos! Somos la masa principal de nuestro ejército, al que le cupieron en suerte ante todo los inhumanos sufrimientos de una guerra de más de tres años, urdida por zares y capitalistas; de ese ejército al que le cupo en suerte también el pesado, pero agradecido y honroso papel, el papel de luchador de vanguardia —junto con los obreros— por la libertad, por la tierra, por la paz, por la liberación completa de los trabajadores de toda opresión, de toda explotación.

¡Compañeros campesinos! Meditad nuestra proclama, nuestro llamamiento, dirigido por los diputados de los campesinos a los campesinos de todas las naciones de Rusia; leed nuestro llamamiento en cada aldea, en cada isba, discutidlo en todas, sin excepción, asambleas, reuniones, instituciones campesinas; tomad vosotros mismos, en los lugares, decisiones firmes e inquebrantables. Pues de vuestras decisiones, de las decisiones de la mayoría del pueblo, de la decisión de los propios campesinos depende sobre todo el destino de nuestra patria.

Se acerca la hora terrible. Se avecina la última batalla.
Todo el país, todas las naciones de nuestra república se han dividido en dos grandes campos.

Un campo: los terratenientes y capitalistas, los ricos y sus servidores, los altos funcionarios y sus amigos, los que mandan sobre el pueblo y los partidarios de la guerra.
Otro campo: los obreros y los campesinos trabajadores y explotados, el pueblo pobre y sus amigos, los soldados rasos y los partidarios de la paz, partidarios de una lucha revolucionaria abnegadamente decidida, audaz, implacable con los opresores del pueblo, por la paz.

Entre estos dos campos la lucha se ha agudizado ya en algunas partes del país hasta la guerra civil abierta y directa, hasta la guerra de los ejércitos soviéticos contra [los ejércitos] del ínfimo número de los que confían en la fuerza de la riqueza y desean derrocar el poder soviético, el poder y el gobierno de los soviets de diputados obreros, soldados y campesinos.

¡Compañeros campesinos! De vuestra palabra ponderada, firme, inquebrantable depende mucho ahora, depende también el cese de esta guerra civil, depende la posibilidad del tránsito pacífico de Rusia hacia la entrega gratuita de toda la tierra a los trabajadores, hacia la victoria del socialismo. ¡Levantaos, compañeros campesinos, como un solo hombre, alzad vuestra voz, manifestad vuestra exigencia, redactad vuestros mandatos desde cada aldea; podéis obligar a que se os escuche, obligaréis a todos a escucharos!

¡Compañeros campesinos! Debéis decir ante todo vuestra palabra de condena resuelta contra aquellos diputados del 2.º Congreso Panr[uso] de Camp[esinos] que se han separado de este congreso. Condenad a los cismáticos. Condenad a los destructores de la unidad de los campesinos, de la unidad del pueblo trabajador, de la unidad de los campesinos con los obreros. Un crimen inaudito han cometido estos cismáticos, estos desunidores del campesinado, estos tránsfugas al campo de los ricos, al campo de los terratenientes y capitalistas.

Estas personas se llaman a sí mismas «socialistas revolucionarios» del ala derecha y del centro, partidarios de Avkséntiev y Chernov. Han traicionado todas las doctrinas y el programa de los socialistas revolucionarios, han pasado a los enemigos del socialismo, a los sofocadores de la revolución. Han roto con los fieles guardianes de la doctrina, el programa y las exigencias de los socialistas revolucionarios, con el partido de los «social[istas] rev[olucionarios] de izquierda internacionalistas», que se ha mantenido fiel a los intereses del campesinado trabajador.

Ellos, estos partid[arios] de Avks[éntiev] y Ch[er]nov, se fueron del 2.º Congreso Panruso de Camp[esinos], negándose a someterse a la decisión de la mayoría de los campesinos, para llevar a cabo la voluntad de los ricos y capitalistas contra los campesinos, para obstaculizar la causa de la paz, para impedir el paso inmediato de todas las tierras, sin rescate, a manos del pueblo trabajador, para salvar la política perniciosa para los campesinos de Avkséntiev, Chernov, Maslov y sus semejantes.

Condenad a estos traidores de la causa campesina.
Con esa condena salvaréis a muchos vacilantes y débiles, salvaréis a Rusia de los intentos insensatos de guerra civil. Estos intentos son insensatos, pues además de derramar ríos de sangre en vano, nada cambiará; nada en el mundo quebrará la decisión unánime de obreros, soldados y campesinos, la decisión del 2.º Congreso Panruso de S[oviets] de D[iputados] O[breros] y S[oldados], así como del 2.º Congreso Panruso de D[iputados] Camp[esinos].

Condenad a estos traidores de la causa campesina. Que cada aldea exprese su confianza en las decisiones de estos dos congresos, los congresos de los Soviets de Obreros y Soldados y de Campesinos.
Que cada aldea retire de la Asamblea Consti[uyente] a aquellos diputados del partido de los s[ocialis]tas r[evolucionarios], o de los soviets e instituciones camp[esinas], que no hayan manifestado en voz alta y probado con hechos su pleno reconocimiento de [tales] estas decisiones.

¡Compañeros campesinos! Sabéis todos que en la Asamblea Consti[uyente] pudieron pasar y pasaron de parte de los campesinos adversarios de las decisiones del 2.º Congreso Panruso de S[oviets] de D[iputados] Obr[eros] y Sold[ados], así como del 2.º Congreso Panruso de D[iputados] Camp[esinos], solo mediante engaño.

Estas personas, que a menudo se llaman a sí mismas «s[ocialis]tas r[evolucionarios]», engañaron en realidad a los campesinos, que aún no conocían la verdad sobre la política de Avkséntiev, Chernov, Maslov, política de concesiones a los terratenientes, de contemporización con los capitalistas, política de arresto de los miembros de los comités agrarios camp[esinos] en los lugares. Estos Avkséntiev, Maslov, Chernov engañaron a los campesinos, pues las listas generales del partido de los s[ocialis]tas r[evolucionarios] se cerraron el 17 de octubre, y la verdad se reveló ante toda Rusia después del 17 de octubre.

La verdad la reveló ante toda Rusia el 2.º Congreso Panr[uso] de S[oviets] de D[iputados] O[breros] y Sold[ados] los días 24–26 de octubre de 1917.
Luego esta verdad la reveló el poder soviético, el gobierno soviético, que por primera vez divulgó los vergonzosos tratados secretos, que por primera vez inició una lucha realmente revolucionaria por la paz, que por primera vez mostró en la práctica cómo debe ser esa lucha, y que ya ha logrado un primer éxito: el armisticio en un frente.

Esta verdad la reveló el gobierno soviético, que promulgó el decreto sobre la tierra, colocándose así incondicionalmente del lado de los campesinos, eliminando toda posibilidad de obstáculo externo contra el pleno poder campesino en los lugares.

Esta verdad la reveló el 2.º Congreso Panruso de Camp[esinos], que por primera vez puso al descubierto ante el campesinado el vergonzoso papel del Comité Ejecutivo de Avkséntiev y Chernov en una resolución especial y detallada.

El Congreso finaliza el 8 de diciembre, y comenzó (¿) el 30 de noviembre de 1917.

Veis, compañeros campesinos, que al confeccionar las listas el 17 de oct[ubre] y en las elecciones a la Asamblea Consti[uyente] el 12 de noviembre, el campesinado aún no PODÍA conocer la verdad sobre la tierra y la paz, no PODÍA distinguir a sus amigos de los enemigos, de los lobos vestidos con pieles de oveja.

Veis que SÓLO mediante engaño pueden presentarse en nombre de los campesinos aquellos eseristas que se oponen a las decisiones del 2.º Congreso Panruso de D[iputados] O[breros] y Sold[ados], así como del 2.º Congreso Panruso de D[iputados] Camp[esinos].
¡No permitáis, compa[ñeros] campesinos, que a causa de este engaño pueda derramarse sangre! ¡Alzad vuestra firme palabra de protesta contra quienes abandonaron el 2.º Congreso Panruso de D[iputados] Camp[esinos]!
En cada gobernación, en cada distrito, en cada volost, en cada aldea, adoptad mandatos, expresad vuestra protesta contra los que se fueron del congreso, nombrad por su nombre a los diputados locales del campesinado en la Asamblea Consti[uyente] que no hayan aceptado las decisiones de estos congresos, y EXIGID LA SALIDA de tales diputados de la Asamblea Constituyente, pues solo mediante el engaño al pueblo pueden hacerse pasar por elegidos del pueblo.

¡Compa[ñeros] campesinos! La As[amblea] Consti[uyente] debe expresar la voluntad del pueblo. Quien se fue del 2.º Congreso Panr[uso] de D[iputados] Camp[esinos], quien echó a perder su voluntad, quien dividió a los campesinos, quien huyó de los campesinos hacia los ricos, ese no es un elegido del pueblo, ese es un traidor, ese no tiene lugar en la Asamblea Constituyente.
Ese no trae paz, ni tierra para los trabajadores; ese trae al pueblo una insensata y criminal sublevación de los ricos contra el poder soviético.
El pueblo no tolerará el engaño.
El pueblo no tolerará la violación de su voluntad.
El pueblo no entregará el poder soviético al capricho de los ricos.
El pueblo no entregará a merced de los ricos la causa de la paz, la causa de la entrega de las tierras de inmediato, sin excepciones y gratuitamente, en manos de los trabajadores.

Solo hay dos salidas para todo el país:
O la guerra civil de los kaledintsi, kadetes, kornilovistas (y sus encubiertos aliados, los avkséntievistas, chernovistas, maslovistas) contra el poder soviético, guerra sangrienta, guerra desesperada para sus instigadores, guerra que no arrebatará el poder a los Soviets, sino que solo dará más exasperación, más víctimas, más sangre, más demora a las grandes transformaciones socialistas, más hambre a las provincias sin pan.
O el reconocimiento honesto por todos de la verdad evidente para todos, a saber: que los adversarios de las decisiones del 2.º Congreso Panruso de S[oviets] de D[iputados] Obr[eros] y Sold[ados], así como del 2.º Congreso Panruso de D[iputados] Camp[esinos] solo mediante engaño pudieron pasar de parte de los campesinos a la Asamblea Consti[uyente] y que, por tanto, es necesaria la reelección de tales diputados.
No hay un tercer camino. O el exterminio sangriento de los ricos, avkséntievistas, chernovistas, maslovistas. O su acuerdo a la reelección de los diputados del campesinado en la A[samblea] C[onstituyente], tan pronto como se presenten en la Asamblea Constituyente de parte de los campesinos adversarios de las decisiones de los dos congresos soviéticos, el 2.º Congreso Panruso de S[oviets] de D[iputados] Obr[eros] y Sold[ados] y el 2.º Congreso Panruso de S[oviets] de D[iputados] Camp[esinos].

¡La palabra es vuestra, compañeros campesinos!
¡La palabra decisiva es vuestra!
Con la firme palabra de todos los campesinos, con mandatos de los lugares de todos los campesinos, podéis instaurar la paz en todo el país, entre todas las naciones de Rusia, podéis poner fin a la guerra civil, podéis asegurar una Asamblea Consti[uyente] no falseada sino correcta, verdadera, podéis acelerar y facilitar el fin de la guerra con una paz justa, acelerar la entrega de todas las tierras a los trabajadores, fortalecer la unión de los campesinos con los obreros, acelerar la victoria del socialismo.

¡La palabra decisiva es vuestra, compañeros campesinos! ¡Viva la entrega de la tierra a los trabajadores! ¡Viva la paz! ¡Viva el socialismo!

2.º Congreso Panruso de D[iputados] Camp[esinos].