– ¿Cuántas bayonetas necesitan?

– Necesitamos el máximo de bayonetas, pero solo con gente leal y dispuesta a decidirse a luchar. ¿Cuánta gente así tienen?

– Hasta cinco mil. Se pueden enviar con urgencia, los que lucharán.

– ¿En cuántas horas se puede garantizar que estarán en Petrogrado con la máxima rapidez de envío?

– Un máximo de veinticuatro horas a partir de este momento.

– ¿Por vía terrestre?

– Por ferrocarril.

– ¿Y pueden asegurar su abastecimiento de víveres?

– Sí. Hay muchos víveres. También hay hasta 35 ametralladoras; con dotación podemos enviar, sin perjuicio para la situación local, también un pequeño número de artillería de campaña.

– Insisto encarecidamente, en nombre del gobierno de la República, en que se proceda de inmediato a dicho envío, y les pido también que respondan: ¿saben de la formación del nuevo gobierno y cómo ha sido recibido por los Soviets entre ustedes?

– Por ahora, solo por los periódicos sobre el gobierno. El poder, que ha pasado a manos de los Soviets, ha sido recibido entre nosotros con entusiasmo.

– Entonces, ¿las tropas terrestres serán movilizadas de inmediato y tienen asegurado el suministro de víveres?

– Sí. Ahora mismo empezamos el envío y las abasteceremos de víveres. Aquí, junto al aparato, está el camarada vicepresidente del Centrobalt, ya que Dybenko salió hacia Petrogrado hoy a las 10 de la noche.