«Usted probablemente ha leído en L... el discurso de N. en el distrito electoral K. Él se queja, y con toda razón, de que el partido se aburguesa. Esta es la desgracia de todos los partidos extremos cuando se acerca la hora en que se vuelven “posibles”. Pero nuestro partido no puede traspasar en este sentido cierto límite sin traicionarse a sí mismo, y me parece que en Francia, como en Alemania, ya hemos llegado a esa raya. Por suerte, todavía no es demasiado tarde para detenerse» (cursiva de Engels) (p. 426)
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V. I. Lenin
«En general, las reformas sociales nunca pueden ser realizadas por la debilidad del fuerte; deben y serán llevadas a cabo por la fuerza del débil». [¿Marx en 1848? ¿antes de 1848?]