El Segundo Congreso de los Soviets de Diputados Obreros y Soldados de toda Rusia ha quedado abierto. En él está representada la inmensa mayoría de los Soviets. En el Congreso se halla presente también una serie de delegados de los Soviets campesinos. Los poderes del Comité Ejecutivo Central conciliador han terminado. Apoyándose en la voluntad de la inmensa mayoría de los obreros, soldados y campesinos, apoyándose en la insurrección victoriosa de los obreros y de la guarnición de Petrogrado, el Congreso toma el poder en sus manos.

El Gobierno Provisional ha sido depuesto. La mayoría de los miembros del Gobierno Provisional se halla ya detenida.

El poder soviético propondrá una paz democrática inmediata a todos los pueblos y un armisticio inmediato en todos los frentes. Asegurará la entrega gratuita de las tierras de los terratenientes, de la Corona y de los monasterios a disposición de los comités campesinos; defenderá los derechos del soldado, llevando a cabo la completa democratización del ejército; implantará el control obrero sobre la producción; garantizará la convocatoria puntual de la Asamblea Constituyente; se ocupará de suministrar pan a las ciudades y artículos de primera necesidad a las aldeas; asegurará a todas las naciones que pueblan Rusia el auténtico derecho a la autodeterminación.

El Congreso decreta: todo el poder en las localidades pasa a los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos, los cuales deberán garantizar un verdadero orden revolucionario.

El Congreso exhorta a los soldados en las trincheras a la vigilancia y la firmeza. El Congreso de los Soviets está seguro de que el ejército revolucionario sabrá defender la revolución contra cualquier atentado del imperialismo, hasta que el nuevo gobierno consiga la conclusión de una paz democrática, que propondrá directamente a todos los pueblos. El nuevo gobierno adoptará todas las medidas para proveer al ejército revolucionario de todo lo necesario, mediante una política decidida de requisas y de imposición de tributos a las clases poseedoras, y también mejorará la situación de las familias de los soldados.

Los kornilovistas –Kerenski, Kaledin y otros– intentan conducir tropas sobre Petrogrado. Algunos destacamentos, enviados con engaños por Kerenski, se han pasado al lado del pueblo sublevado.

¡Soldados, oponed resistencia activa al kornilovista Kerenski! ¡Estad alerta!

¡Ferroviarios, detened todos los trenes que Kerenski envíe a Petrogrado!

¡Soldados, obreros, empleados: en vuestras manos está el destino de la revolución y el destino de la paz democrática!

¡Viva la revolución!

Congreso de los Soviets de Diputados Obreros y Soldados de toda Rusia

Delegados de los Soviets campesinos

Escrito el 25 de octubre (7 de noviembre) de 1917.