Camaradas, en lo que respecta a la revisión del programa del partido, la situación es la siguiente: se presentó a la sección un proyecto inicial de modificación de la parte de los principios del programa y de algunos puntos fundamentales de la parte política. Es necesario revisar todo el programa, ya que en los círculos del partido se venía señalando su completa obsolescencia desde mucho antes de la guerra. Al final, resultó que no había ninguna esperanza de poder debatir el proyecto de modificación de todo el programa en su conjunto. Por otro lado, en la sección todos reconocían que la revisión del programa es absolutamente necesaria, y que en toda una serie de cuestiones se puede y se debe indicar en qué dirección debe llevarse a cabo esta revisión. Por ello, hemos esbozado el siguiente proyecto de resolución, que les leeré con breves comentarios. Renunciamos a presentar ahora tesis formuladas con precisión, y nos limitamos a indicar en qué dirección debe hacerse la revisión.

(Lee la resolución.)

«La Conferencia reconoce la necesidad de revisar el programa del partido en la siguiente dirección:

1) Una valoración del imperialismo y de la época de las guerras imperialistas en relación con la revolución socialista inminente; la lucha contra la tergiversación del marxismo por los llamados defensistas, que han olvidado la consigna de Marx: «los obreros no tienen patria»{153}».

Esto es tan claro que no requiere comentarios. En efecto, la política de nuestro partido ha avanzado mucho y en la práctica ya ha adoptado la posición que propone esta formulación.

«2) La corrección de los puntos y parágrafos sobre el Estado en el espíritu de la exigencia no de una república parlamentaria burguesa, sino de una república democrática proletaria y campesina (es decir, un tipo de Estado sin policía, sin ejército permanente, sin una burocracia privilegiada)».

Se esbozaron también otras formulaciones para este punto. Una se refería a la experiencia de la Comuna de París y a la experiencia de los años 70-80, pero tal formulación es insatisfactoria y demasiado general; otra hablaba de una república de los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos, pero también esta formulación fue considerada insatisfactoria por la mayoría de los camaradas. La formulación es necesaria, ya que la cuestión no está en cómo se llame la institución, sino en cuál es el carácter político y la estructura de estas instituciones. Al hablar de una república proletaria y campesina, indicamos su contenido social y su carácter político.

«3) La supresión o corrección de las partes anticuadas del programa político».

Nuestra actividad política general en los Soviets de Diputados Obreros y Soldados ya ha seguido en la práctica este camino, por lo que es poco probable que la modificación del programa en este punto y la formulación precisa del momento en que la revolución encontró a nuestro partido puedan suscitar discrepancias.

«4) La reelaboración de una serie de puntos del programa político mínimo en el sentido de una indicación más precisa de las reivindicaciones democráticas más consecuentes.

5) La reelaboración completa, en muchos de sus pasajes, de la anticuada parte económica del programa mínimo y de los puntos relativos a la instrucción pública».

Lo principal es que estos puntos han quedado anticuados: el movimiento sindical los ha superado.

«6) La reelaboración del programa agrario de acuerdo con la resolución aprobada sobre la cuestión agraria.

7) La inclusión de la reivindicación de nacionalizar una serie de sindicatos que están más preparados para ello, etc.».

Aquí se ha elegido una formulación prudente, que puede ser restringida o ampliada en función de los proyectos que se publiquen.

«8) La adición de una caracterización de las principales corrientes del socialismo contemporáneo».

En el «Manifiesto Comunista» se hizo una adición de este tipo.

«La Conferencia encarga al CC la elaboración, sobre estas bases, de un proyecto de programa del partido en un plazo de dos meses para someterlo a la aprobación del Congreso del Partido. La Conferencia llama a todas las organizaciones y a todos los miembros del partido a debatir los proyectos de programa, a corregirlos y a elaborar contraproyectos».

Se señaló que sería deseable crear bibliografía sobre esta cuestión y un órgano científico, pero no hay gente ni medios para ello. Esta es la resolución que ayudará a una rápida revisión del programa. Será enviada también al extranjero, para que nuestros camaradas internacionalistas de allí puedan participar en la revisión del programa que nuestro partido ha emprendido sobre la base de la experiencia de la guerra mundial.