Habiendo discutido los informes y comunicaciones de los camaradas que trabajan en los Soviets de diputados obreros y soldados de distintas localidades de Rusia, la conferencia establece:

En toda una serie de localidades provinciales la revolución avanza mediante la organización espontánea del proletariado y del campesinado en los Soviets, la eliminación espontánea de las viejas autoridades, la creación de milicias proletarias y campesinas, el paso de todas las tierras a manos del campesinado, la introducción del control obrero sobre las fábricas, la implantación de la jornada de 8 horas, el aumento de los salarios, el aseguramiento de un ritmo de producción no decreciente, el establecimiento de la vigilancia obrera sobre la distribución de víveres, etc.

Este crecimiento de la revolución en las provincias, en extensión y en profundidad, por una parte, es un crecimiento del movimiento hacia el paso de todo el poder a los Soviets y hacia el control de los propios obreros y campesinos sobre la producción, y por otra parte, sirve de garantía para la preparación, en escala de toda Rusia, de las fuerzas para la segunda etapa de la revolución, que debe entregar todo el poder estatal en manos de los Soviets o de otros órganos que expresen directamente la voluntad de la mayoría del pueblo (órganos de autogobierno local, la Asamblea Constituyente, etc.).

En las capitales y en algunas grandes ciudades, la tarea del paso del poder estatal a los Soviets presenta dificultades particularmente grandes y exige una preparación particularmente prolongada de las fuerzas del proletariado. Aquí están concentradas las mayores fuerzas de la burguesía. Aquí se observa con mayor nitidez una política de conciliación con la burguesía, política que no pocas veces frena la iniciativa revolucionaria de las masas y debilita su independencia, lo que es particularmente peligroso dado el significado dirigente de estos Soviets para las provincias.

La tarea del partido proletario consiste, por tanto, por un lado, en prestar un apoyo en todos los aspectos al mencionado desarrollo de la revolución en las localidades, y por otro lado, en la lucha sistemática en el seno de los Soviets (mediante la propaganda y las reelecciones de los mismos) por el triunfo de la línea proletaria; en orientar todos los esfuerzos y toda la atención hacia las masas obreras y soldadescas, hacia la separación de la línea proletaria de la pequeñoburguesa, de la línea internacionalista de la defensista, de la revolucionaria de la oportunista, hacia la organización y el armamento de los obreros, hacia la preparación de sus fuerzas para la siguiente etapa de la revolución.

La conferencia declara una vez más que es necesario un trabajo en todos los aspectos dentro de los Soviets de diputados obreros y soldados, el aumento de su número, el fortalecimiento de su fuerza, la cohesión dentro de ellos de los grupos proletarios e internacionalistas de nuestro partido.

«Pravda» nº 46, 15 (2) de mayo de 1917.

Se publica según la copia mecanografiada del acta.