Informe periodístico

En defensa del proyecto soviético interviene Lenin, señalando que el Consejo Superior de Economía Nacional no puede ser reducido a un parlamento, sino que debe ser un órgano de combate para la lucha contra los capitalistas y terratenientes en la economía, tal como el Consejo de Comisarios del Pueblo lo es en la política.

«Nóvaya Zhizn» nº 192, 3 (16) de diciembre de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Nóvaya Zhizn»

# 2. Discurso sobre la cuestión de la Asamblea Constituyente

Si se toma la Asamblea Constituyente fuera de la situación de lucha de clases, que ha llegado hasta la guerra civil, no conocemos por ahora una institución más perfecta para la expresión de la voluntad del pueblo. Pero no se puede flotar en el reino de las fantasías. La Asamblea Constituyente tendrá que actuar en una situación de guerra civil. La guerra civil la iniciaron los elementos burgueses-kaledinistas.

Tras el intento de prolongar la insurrección en Moscú, tras el fallido intento de Kerenski de mover tropas contra Petrogrado, tras el infructuoso intento de organizar a las cúpulas contrarrevolucionarias del mando del ejército, emprenden ahora el intento de organizar una insurrección en el Don. Este intento es desesperado, ya que los cosacos trabajadores están contra los kaledinistas.

Objetando el reproche de persecución al partido de los kadetes, el camarada Lenin declara: no se puede separar la lucha de clases del enemigo político. Cuando dicen que el partido kadete no es un grupo fuerte, dicen una mentira. El Comité Central kadete es el estado mayor político de la clase burguesa. Los kadetes han absorbido a todas las clases poseedoras; con ellos se han fusionado elementos que estaban a la derecha de los kadetes. Todos ellos apoyan al partido kadete.

Se nos propone convocar la Asamblea Constituyente tal como fue concebida. ¡No, señores, disculpen! Fue concebida contra el pueblo. Hicimos la revolución para tener garantías de que la Asamblea Constituyente no será utilizada contra el pueblo, para que estas garantías estén en manos del gobierno. En nuestro decreto se dice clara, inequívocamente, cuándo será convocada la Asamblea Constituyente. En él dimos una respuesta precisa a esta cuestión. No se dediquen a leer los corazones, no ocultamos nada. Dijimos que cuando haya 400 personas, convocaremos la Asamblea Constituyente. No es nuestra culpa que las elecciones se hayan celebrado más tarde de lo fijado. En algunos lugares, los propios Soviets fijaron plazos más tardíos para las elecciones. Dada la diversidad de fechas de las elecciones, era necesario determinar qué número de diputados es suficiente para la apertura de la Asamblea Constituyente. Hubo un intento de aprovechar la circunstancia de que en la ley no se indica este número, para convocar la Asamblea Constituyente con cualquier número de diputados. ¿En qué situación estaría un poder que permitiese esto? El poder soviético actuó correctamente al decretar con qué número de diputados se considerará correctamente convocada la Asamblea Constituyente. El poder soviético lo ha hecho. Quien no esté de acuerdo, debe criticar el decreto. Si en lugar de crítica escuchamos insinuaciones, conjeturas generales, las rechazamos.

Cuando la clase revolucionaria lucha contra las clases poseedoras que ofrecen resistencia, debe reprimir esa resistencia; y reprimiremos la resistencia de los poseedores con todos aquellos medios con los que ellos reprimían al proletariado; otros medios no se han inventado.

Ustedes decían que hay que aislar a la burguesía. Pero los kadetes, escudándose en la consigna formalmente democrática, la consigna de la Asamblea Constituyente, de hecho desencadenan la guerra civil. Ellos dicen: «Queremos estar en la Asamblea Constituyente y al mismo tiempo organizar la guerra civil», y ustedes responden a esto con frases sobre el aislamiento.

No atrapamos solo a los infractores de formalidades, presentamos una acusación política directa contra un partido político. Así actuaban también los revolucionarios franceses. Esta es nuestra respuesta a aquellos campesinos que votaron sin saber a quién votaban. Que el pueblo sepa que la Asamblea Constituyente no se reunirá como quería Kerenski. Hemos introducido el derecho de revocación, y la Asamblea Constituyente no será como la concibió la burguesía. Cuando la convocatoria de la Asamblea Constituyente está a pocos días de nosotros, la burguesía organiza la guerra civil y aumenta el sabotaje, frustrando la causa del armisticio. No nos dejaremos engañar por consignas formales. Ellos desean estar en la Asamblea Constituyente y organizar la guerra civil al mismo tiempo. Que examinen a fondo nuestra acusación contra el partido kadete, que demuestren que el partido kadete no es el estado mayor de la guerra civil, a sabiendas desesperada, que inunda de sangre el país. Esto el camarada Steinberg no se esforzó en demostrarlo. Olvidó todo lo que se ha esclarecido sobre los vínculos de los kadetes con Kornílov; no fuimos nosotros, sino Chernov, nuestro enemigo político, quien desenmascaró este vínculo. Se nos propone atrapar a los guardagujas. No ocultaremos la acusación política contra el estado mayor de toda una clase tras la captura de individuos aislados.

A continuación, el camarada Lenin se detiene en la objeción de que a los bolcheviques también se les declaró enemigos del pueblo. Nos amenazaron con declararnos enemigos del pueblo, pero no lo hicieron. No se atrevieron a hacerlo. Nosotros les dijimos entonces: «Sí, si pueden hacerlo, inténtenlo. Intenten decir al pueblo que el partido bolchevique, como partido, como tendencia, es enemigo del pueblo». No se atrevieron a hacerlo, atraparon a individuos aislados, calumniaron. Nosotros les dijimos: no pueden declararnos enemigos del pueblo, no tienen ni sombra de objeciones de principio contra los bolcheviques, solo pueden sembrar calumnias. Nuestra acusación contra el partido pone fin a los mezquinos procedimientos de la lucha política. Diremos la verdad al pueblo. Diremos al pueblo que sus intereses están por encima de los intereses de una institución democrática. No hay que retroceder a los viejos prejuicios que subordinan los intereses del pueblo al democratismo formal. Los kadetes gritan: «¡Todo el poder a la Asamblea Constituyente!», pero en realidad esto significa para ellos: «¡Todo el poder a Kaledin!». Hay que decir esto al pueblo, y el pueblo nos aprobará.

«Pravda» nº 207, 19 (6) de diciembre de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Pravda»

# 3. Resolución sobre el decreto acerca del partido kadete

Tras escuchar las explicaciones de los representantes del Consejo de Comisarios del Pueblo acerca del decreto que declara a los kadetes partido de los enemigos del pueblo y ordena la detención de los miembros de las instituciones dirigentes de este partido y la supervisión soviética sobre el partido en su conjunto, el Comité Ejecutivo Central confirma la necesidad de la lucha más decidida contra la contrarrevolución burguesa, encabezada por el partido kadete, que ha desencadenado una encarnizada guerra civil contra los fundamentos mismos de la revolución obrera y campesina.

El Comité Ejecutivo Central asegura en adelante su apoyo al Consejo de Comisarios del Pueblo en este camino y rechaza las protestas de los grupos políticos que minan con sus vacilaciones la dictadura del proletariado y del campesinado pobre.

«Izvestia del CEC» nº 243, 3 de diciembre de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Izvestia del CEC»