En la noche del 7 de noviembre, el Consejo de Comisarios del Pueblo envió un radiotelegrama al comandante en jefe Dujonin, ordenándole proponer inmediata y formalmente un armisticio a todos los países beligerantes, tanto a los aliados como a los que se hallan en acciones hostiles contra nosotros.

Este radiotelegrama fue recibido por el Cuartel General el 8 de noviembre, a las 5 horas y 5 minutos de la madrugada. Se ordenaba a Dujonin informar continuamente al Consejo de Comisarios del Pueblo sobre el curso de las negociaciones y no firmar el acta de armisticio hasta que fuera aprobada por el Consejo de Comisarios del Pueblo. Al mismo tiempo, dicha propuesta de concertar un armisticio fue transmitida formalmente a todos los representantes plenipotenciarios de los países aliados en Petrogrado.

Al no recibir respuesta de Dujonin hasta la noche del 8 de noviembre, el Consejo de Comisarios del Pueblo autorizó a Lenin, Stalin y Krylenko para que preguntaran a Dujonin por hilo directo sobre las causas de la demora.

Las negociaciones se llevaron a cabo desde las 2 hasta las 4 y media de la madrugada del 9 de noviembre. Dujonin hizo numerosos intentos de eludir las explicaciones de su conducta y de dar una respuesta precisa a la orden del gobierno, pero cuando se le ordenó categóricamente que entablara de inmediato negociaciones formales de armisticio, respondió negándose a obedecer. Entonces, en nombre del gobierno de la República Rusa y por encargo del Consejo de Comisarios del Pueblo, se le declaró a Dujonin que quedaba destituido de su cargo por desobediencia a las órdenes del gobierno y por una conducta que acarrea calamidades inauditas a las masas trabajadoras de todos los países y, en particular, a los ejércitos. Al mismo tiempo, se ordenó a Dujonin que continuara despachando los asuntos hasta que llegara el nuevo comandante en jefe o la persona autorizada por él para hacerse cargo de las funciones de Dujonin. Fue designado nuevo comandante en jefe el alférez Krylenko.

¡Soldados! La causa de la paz está en vuestras manos. No permitiréis que los generales contrarrevolucionarios hagan fracasar la gran causa de la paz; los rodearéis con vigilancia para evitar linchamientos indignos del ejército revolucionario e impedir que esos generales eludan el juicio que les espera. Mantendréis el más estricto orden revolucionario y militar.

Que los regimientos que se hallan en las posiciones elijan de inmediato a sus delegados para entrar formalmente en negociaciones de armisticio con el enemigo.

El Consejo de Comisarios del Pueblo os otorga el derecho para ello.

Informádnos por todos los medios de cada paso de las negociaciones. Solo el Consejo de Comisarios del Pueblo tiene el derecho de firmar el tratado definitivo de armisticio.

¡Soldados! ¡La causa de la paz está en vuestras manos! ¡Vigilancia, firmeza, energía, y la causa de la paz triunfará!

En nombre del gobierno de la República Rusa  
El Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo  
V. Uliánov (Lenin)  
El Comisario del Pueblo para Asuntos Militares y Comandante en Jefe Supremo  
N. Krylenko

Escrito el 9 (22) de noviembre de 1917.  
Publicado el 9 (22) de noviembre de 1917 en el periódico *Rabochi i Soldat* núm. 20.  
Se publica según el texto del periódico.