El Comité Central reconoce que la presente reunión tiene una
importancia histórica, por lo que es preciso fijar las dos posiciones
reveladas aquí.
1) El Comité Central reconoce que la oposición formada en el
seno del CC se aparta por completo de todas las posiciones básicas
del bolchevismo y de la lucha de clase proletaria en general,
repitiendo palabrejas pro fundamente antimarxistas sobre la imposibilidad 
de la revolución socialista en Rusia, sobre la necesidad de
ceder a los ultimátums y amenazas de dimisión por parte de una
minoría evidente de la organización de los Soviets, frustrando así la
voluntad y los acuerdos del II Congreso de los Soviets de toda Rusia,
saboteando así la incipiente dictadura del proletariado y des los
campesinos pobres.
2) El Comité Central hace recaer sobre esa oposición toda la
responsabilidad por el freno de la labor revolucionaria y por las
vacilaciones, criminales en el momento presente; propone a dicha
oposición que traslade su discusión y su escepticismo a la prensa
apartándose de la labor práctica, en la que ella no cree. Porque esta
oposición no contiene nada, excepto el temor que le ha inculcado la
burguesía y el reflejo del estado de ánimo de la parte cansada (y no
revolucionaria) de la población.
3) El Comité Central confirma que es imposible renunciar
gobierno puramente bolchevique sin traicionar la consigna del Poder
soviético, por cuanto la mayoría del II Congreso de los Soviets de
toda Rusia, sin excluir a nadie del congreso, entregó el poder a dicho
gobierno.
4) El Comité Central ratifica que, sin traicionar la consigna del
Poder de los Soviets de diputados obreros, soldados y campesinos,
imposible pasar al regateo mezquino con el propósito de incorporar
a los Soviets organizaciones que no son de tipo soviético, es decir
organizaciones que no representan uniones voluntarias de la
vanguardia revolucionana de las masas que luchan por derrocar a
terratenientes y capitalistas.
5) El Comité Central ratifica que hacer concesiones ante
ultimátums y amenazas de la minoría de los Soviets significa abjurar
por completo no sólo del Poder soviético, sino también de la
democracia, pues semejantes concesiones equivalen al temor de la
mayoría a aprovechar su mayoría, equivalen al sometimiento a la
anarquía y a la repetición de los ultimátums por parte de cualquier
minoría.
6) El Comité Central ratifica que, sin excluir a nadie del II
Congreso de los Soviets de toda Rusia, está plenamente dispuesto
también ahora a hacer volver a quienes han dimitido y a reconocer la
coalición con ellos en el marco de los Soviets; que, por consiguiente,
son absolutamente falaces las afirmaciones de que los bolcheviques no
quieren compartir el poder con nadie.
7) El Comité Central ratifica que el día en que se formó el actual
gobierno, varias horas antes de su formación, el CC invitó a asistir a
su reunión a tres representantes de los socialistas-revolucionarios de
izquierda y les propuso formalmente participar en el gobierno. La
negativa de estos eseristas de izquierda, aunque temporal y
condicional, hace recaer plena y totalmente sobre ellos toda la
responsabilidad de que no se llegara a un acuerdo.
8) El Comité Central recuerda que el II Congreso de los Soviets
toda Rusia aprobó una moción, presentada por el grupo
bolchevique, que expresaba la disposición a completar el Soviet con
soldados de las trincheras y campesinos de las localidades, de las
aldeas; que, por consiguiente, son falsas en absoluto las afirmaciones
de que el gobierno bolchevique se opone a la coalición con los
campesinos. Por el contrario, el CC declara que la ley agraria de
nuestro gobierno, copiada íntegramente del mandato eserista, ha
mostrado de hecho la plena y sincerísima disposición de los
bolcheviques de coligarse con la inmensa mayoría de la población de
Rusia.
9) El Comité Central ratifica, por último, que, pese a todas las
dificultades, el triunfo del socialismo tanto en Rusia como en Europa se
asegura únicamente con la continuación invariable de la política del
gobierno actual. El Comité Central expresa su plena confianza en la
victoria de esta revolución socialista y llama a todos los escépticos y
vacilantes a abandonar todas sus vacilaciones y a apoyar de todo
corazón y con energía sin límites la labor de este gobierno.
Lenin