A todos. A todos.

El Congreso de los Soviets de toda Rusia ha elegido un nuevo
gobierno, el Gobierno de los Soviets. El Gobierno Kerenski ha sido
depuesto y detenido. Kerenski ha huido. Todas las instituciones se
encuentran en manos del Gobierno soviético. El 29 de octubre se han
sublevado los cadetes, puestos en libertad bajo palabra de honor el
25 de octubre. La sublevación ha sido sofocada ese mismo día.
Kerenski y Sávinkov, con los cadetes y parte de los cosacos, han
llegado por medio de enga&ntolde;os hasta Tsárskoie Seló. El Gobierno 
soviético ha movilizado fuerzas para reprimir la nueva marcha
kornilovista sobre Petrogrado. La flota, con el acorazado República al
frente, ha sido llamada a la capital. Los cadetes y los cosacos de 
Kerenski vacilan. Llegan a nosotros prisioneros del campo de
Kerenski, quienes declaran que los cosacos han sido engañados y
que, si comprenden de qué se trata, no dispararán. El Gobierno
soviético toma todas las medidas necesarias para evitar derramamientos 
de sangre. Si no se logra evitarlos, si los destacamentos de
Kerenski, pese a todo, abren fuego, el Gobierno sovietico no vacilará
en adoptar medidas implacables para aplastar la nueva campaña
kerensko-kornilovista.

Comunicamos, para conocimiento de todos, que el Congreso de
los Soviets, cuyos delegados han partido ya para sus lugares de
procedencia, ha aprobado dos importantes decretos: 1) sobre el paso
inmediato de todas las tierras de los latifundistas a manos de los
comités campesinos y 2) sobre la proposición de una paz democrática.

El Presidente del Gobierno soviético

Vladímir Uliánov (Lenin)