El Congreso Campesino apoya plena e incondicionalmente la ley (decreto) sobre la tierra del 26 de octubre de 1917, aprobada por el Segundo Congreso Panruso de los Soviets de Diputados Obreros y Soldados y promulgada por el Consejo de Comisarios del Pueblo, como gobierno provisional obrero y campesino de la República Rusa. El Congreso Campesino expresa su firme e inquebrantable decisión de defender con el pecho la realización de esta ley, llama a todos los campesinos a apoyarla unánimemente y a ponerla en práctica inmediatamente sobre el terreno por los propios campesinos, así como también llama a los campesinos a elegir para todos y cada uno de los puestos y cargos de responsabilidad únicamente a aquellas personas que, no con palabras sino con hechos, hayan demostrado su más completa entrega a los intereses de los campesinos trabajadores y explotados, su disposición y capacidad para defender estos intereses frente a cualquier resistencia de los terratenientes, capitalistas y sus partidarios o colaboradores.

El Congreso Campesino declara al mismo tiempo su convicción de que la plena realización de todas las medidas que constituyen la ley sobre la tierra sólo es posible con el triunfo de la revolución socialista obrera iniciada el 25 de octubre, pues únicamente la revolución socialista está en condiciones de garantizar tanto el traspaso gratuito de la tierra al campesinado trabajador, como la confiscación del inventario de los terratenientes, y la plena protección de los intereses de los obreros asalariados en la agricultura, junto con el comienzo inmediato de la abolición incondicional de todo el sistema de esclavitud asalariada capitalista, y la distribución correcta y planificada entre las regiones y los habitantes del Estado de los productos agrícolas e industriales, y el dominio sobre los bancos (sin cuyo dominio es imposible el dominio del pueblo sobre la tierra al abolirse la propiedad privada sobre la misma), y la ayuda integral precisamente a los trabajadores y explotados por parte del Estado, etc.

Por ello, el Congreso Campesino, apoyando plenamente la revolución del 25 de octubre, y apoyándola precisamente como revolución socialista, expresa su inquebrantable decisión de llevar a la práctica, con la debida gradualidad pero sin titubeos, las medidas de transformación socialista de la República Rusa.

La condición indispensable para la victoria de la revolución socialista, que es la única que garantiza el éxito duradero y la plena realización de la ley sobre la tierra, es la alianza completa del campesinado laborioso, explotado y trabajador con la clase obrera —el proletariado— en todos los países avanzados. En la República Rusa, de ahora en adelante toda la organización y administración del Estado de arriba abajo debe construirse sobre dicha alianza. Esta alianza, desechando todos y cada uno de los intentos, directos e indirectos, abiertos y encubiertos, de volver a la conciliación con la burguesía y con los portavoces de la política burguesa, condenada por la vida, es la única que asegurará la victoria del socialismo en todo el mundo.