¡Camaradas! La revolución obrera y campesina, de cuya necesidad hablaron siempre los bolcheviques, se ha realizado.

¿Qué significado tiene esta revolución obrera y campesina? Ante todo, la importancia de este vuelco consiste en que tendremos un Gobierno Soviético, nuestro propio órgano de poder, sin ninguna participación de la burguesía. Las masas oprimidas crearán ellas mismas el poder. Será destruido de raíz el viejo aparato estatal y se creará un nuevo aparato de administración en la persona de las organizaciones soviéticas.

De ahora en adelante se inicia una nueva etapa en la historia de Rusia, y esta tercera revolución rusa debe, en su resultado final, conducir a la victoria del socialismo.

Una de nuestras tareas inmediatas es la necesidad de terminar inmediatamente la guerra. Pero para poner fin a esta guerra, estrechamente ligada al actual régimen capitalista, está claro para todos que es necesario vencer al propio capital.

En esta tarea nos ayudará el movimiento obrero mundial que ya comienza a desarrollarse en Italia, Inglaterra y Alemania.

La paz justa e inmediata, propuesta por nosotros a la democracia internacional, encontrará en todas partes una cálida respuesta en las masas proletarias internacionales. Para consolidar esta confianza del proletariado, es necesario publicar inmediatamente todos los tratados secretos{4}.

Dentro de Rusia, una enorme parte del campesinado ha dicho: basta de jugar con los capitalistas, iremos con los obreros. Ganaremos la confianza de los campesinos mediante un decreto que abolirá la propiedad terrateniente. Los campesinos comprenderán que solo en alianza con los obreros está la salvación del campesinado. Instauraremos un verdadero control obrero sobre la producción.

Ahora hemos aprendido a trabajar unidos. De ello da testimonio la revolución que acaba de producirse. Tenemos esa fuerza de organización de masas que vencerá todo y llevará al proletariado hasta la revolución mundial.

En Rusia debemos ocuparnos ahora de la construcción del Estado socialista proletario.

¡Viva la revolución socialista mundial! (Estruendosos aplausos.)

# 2. Resolución

El Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Petrogrado saluda la revolución victoriosa del proletariado y de la guarnición de Petrogrado. El Soviet subraya en particular la cohesión, la organización, la disciplina y la completa unanimidad que manifestaron las masas en esta insurrección asombrosamente incruenta y asombrosamente exitosa.

El Soviet, expresando la confianza inquebrantable de que el gobierno obrero y campesino que, como Gobierno Soviético, será creado por la revolución y que asegurará el apoyo al proletariado urbano por parte de toda la masa del campesinado más pobre, de que este gobierno marchará firmemente hacia el socialismo, único medio de salvar al país de las inauditas calamidades y los horrores de la guerra.

El nuevo gobierno obrero y campesino propondrá inmediatamente una paz democrática justa a todos los pueblos beligerantes.

Abolirá inmediatamente la propiedad terrateniente de la tierra y la entregará al campesinado. Creará el control obrero sobre la producción y la distribución de los productos y establecerá el control de todo el pueblo sobre los bancos, junto con su transformación en una única empresa estatal.

El Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Petrogrado llama a todos los obreros y a todo el campesinado a apoyar con toda energía y abnegación la revolución obrera y campesina. El Soviet expresa la seguridad de que los obreros urbanos, en alianza con el campesinado más pobre, mostrarán una infalible disciplina de camaradas y crearán el más estricto orden revolucionario necesario para la victoria del socialismo.

El Soviet está convencido de que el proletariado de los países de Europa occidental nos ayudará a llevar la causa del socialismo hasta una victoria completa y sólida.

«Izvestia TsIK» n.º 207, 26 de octubre de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Izvestia TsIK».