¡Camaradas! Permítanme llamar la atención de la conferencia sobre la extrema gravedad de la situación política. Sólo puedo basarme en las informaciones de los periódicos matutinos del sábado. Pero estas informaciones obligan a plantear la cuestión así:

¿Acaso la completa inacción de la flota inglesa en general, así como de los submarinos ingleses durante la toma de Ezel por los alemanes, en relación con el plan del gobierno de trasladarse de Petrogrado a Moscú, no demuestra que entre los imperialistas rusos e ingleses, entre Kerensky y los capitalistas anglo-franceses, se ha concertado una conjura para entregar Petrogrado a los alemanes y estrangular así la revolución rusa?

Pienso que lo demuestra.

La conjura se ha concertado, tal vez no directamente, sino a través de algunos kornilovistas (Maklakov, otros kadetes, millonarios rusos "sin partido", etc.), pero todo esto no cambia en nada la esencia del asunto.

La conclusión es clara:

Hay que reconocer que la revolución está perdida si el gobierno de Kerensky no es derrocado por los proletarios y los soldados en un futuro próximo. La cuestión de la insurrección se coloca a la orden del día.

Hay que movilizar todas las fuerzas para inculcar a los obreros y soldados la idea de la necesidad incondicional de una lucha desesperada, última, decisiva por el derrocamiento del gobierno de Kerensky.

Hay que dirigirse a los camaradas de Moscú, persuadiéndoles de tomar el poder en Moscú, declarar depuesto al gobierno de Kerensky y proclamar al Soviet de Diputados Obreros de Moscú como Gobierno Provisional en Rusia, para proponer inmediatamente la paz y para salvar a Rusia de la conjura. Que los camaradas de Moscú pongan a la orden del día la cuestión de la insurrección en Moscú.

Hay que aprovechar el congreso regional de los Soviets de diputados soldados de la región del Norte{112}, convocado para el 8 de octubre en Helsingfors, para (al paso de los delegados de vuelta por Petrogrado) movilizar todas las fuerzas para atraerlos al lado de la insurrección.

Hay que dirigirse al Comité Central de nuestro partido con la petición y propuesta de acelerar la salida de los bolcheviques del preparlamento y orientar todas las fuerzas a desenmascarar ante las masas la conjura de Kerensky con los imperialistas de otros países y a preparar la insurrección para la elección correcta del momento de la misma.

P. D. La resolución de la sección de soldados del Soviet de Petrogrado contra la salida del gobierno de Petrogrado{113} ha mostrado que también entre los soldados madura la convicción de la conjura de Kerensky. Hay que reunir todas las fuerzas para apoyar esta justa convicción y para la agitación entre los soldados.

Presento la propuesta de adoptar la siguiente resolución:

"La conferencia, habiendo discutido la situación actual, por reconocimiento general crítica hasta el último grado, constata los siguientes hechos:

1. Las operaciones ofensivas de la flota alemana, bajo la extremadamente extraña completa inacción de la flota inglesa y en relación con el plan del Gobierno Provisional de trasladarse de Petrogrado a Moscú, suscitan la más fuerte sospecha de que el gobierno de Kerensky (o, lo que es lo mismo, los imperialistas rusos que están tras él) ha urdido una conjura con los imperialistas anglo-franceses sobre la entrega de Petrogrado a los alemanes para aplastar la revolución por ese medio.

2. Estas sospechas se refuerzan en sumo grado y adquieren el máximo de probabilidad posible en tales casos en virtud de que:

en primer lugar, en el ejército se fortalece y se ha fortalecido desde hace tiempo la convicción de que ha sido traicionado por los generales zaristas, y lo traicionan también los generales de Kornílov y de Kerensky (especialmente la rendición de Riga);

en segundo lugar, la prensa burguesa anglo-francesa no oculta su odio furioso, que llega hasta la exasperación, contra los Soviets y su disposición a destruirlos a cualquier precio sangriento;

en tercer lugar, que Kerensky, los kadetes, Breshkóvskaya, Plejánov y políticos semejantes son, voluntaria e involuntariamente, instrumentos en manos del imperialismo anglo-francés, lo ha demostrado plenamente la historia semestral de la revolución rusa;

en cuarto lugar, los rumores sordos pero persistentes sobre una paz por separado de Inglaterra con Alemania "a costa de Rusia" no pudieron surgir sin causa;

en quinto lugar, todo el escenario de la conjura de Kornílov, tal como se desprende incluso de las declaraciones de periódicos que en general simpatizan con Kerensky: "Deló Naroda" e "Izvestia", ha demostrado que Kerensky está implicado en grado sumo en la historia de Kornílov, que Kerensky fue y sigue siendo el kornilovista más peligroso; Kerensky encubrió a los cabecillas de la kornilovada como Rodzianko, Klembovski, Maklakov y otros.

Partiendo de esto, la conferencia reconoce que todos los gritos de Kerensky y de los periódicos burgueses que lo apoyan sobre la defensa de Petrogrado son un completo engaño e hipocresía, y que tiene toda la razón la sección de soldados del Soviet de Petrogrado, que condenó tajantemente el plan de mudanza desde Petrogrado – además, que para la defensa de Petrogrado y para la salvación de la revolución es incondicional y perentoriamente necesario que el ejército agotado se convenza de la honestidad del gobierno y reciba pan, ropa y calzado al precio de medidas revolucionarias contra los capitalistas, que hasta ahora han saboteado la lucha contra la ruina (según el reconocimiento incluso de la Sección Económica del CEC menchevique-eserista).

La conferencia declara por lo tanto que sólo el derrocamiento del gobierno de Kerensky junto con el falseado Consejo de la república y su sustitución por un gobierno revolucionario obrero y campesino es capaz de:

a) entregar la tierra a los campesinos en lugar de aplastar la insurrección de los campesinos;

b) proponer inmediatamente una paz justa y dar así fe en la verdad a todo nuestro ejército;

c) adoptar las medidas revolucionarias más decididas contra los capitalistas para asegurar al ejército pan, ropa y calzado y para luchar contra la ruina.

La conferencia ruega encarecidamente al Comité Central que tome todas las medidas para la dirección de la inevitable insurrección de los obreros, soldados y campesinos para derrocar al gobierno antipopular y feudal de Kerensky.

La conferencia acuerda enviar inmediatamente una delegación a Helsingfors, Víborg, Kronstadt, Revel, a las unidades militares al sur de Petrogrado y a Moscú para hacer agitación por la adhesión a esta resolución y por la necesidad de que una rápida insurrección general y el derrocamiento de Kerensky abran el camino hacia la paz, hacia la salvación de Petrogrado y de la revolución, hacia la entrega de la tierra a los campesinos y del poder a los Soviets".

Escrito el 7 (20) de octubre de 1917.

Publicado por primera vez en 1924.

Editado según la copia mecanografiada.