17 (30) de agosto de 1917. ¡Queridos amigos! Con gran dificultad, tras largas semanas de interrupción forzosa, parece que logramos restablecer la correspondencia. Por supuesto, para que esto tenga éxito pleno, debéis esforzaros y trabajar intensamente en su organización por vuestra parte.

La repugnante campaña de calumnias desatada por la burguesía en torno al supuesto espionaje o la implicación en él de Ganetski, Kolontái y tantos otros, no es, por supuesto, más que una vil cobertura de la cruzada contra los internacionalistas por parte de nuestros bravos «republicanos», que quieren «distinguirse ventajosamente» del zarismo mediante la calumnia. 
(1) He leído en algún periódico ruso que Ganetski y Rádek publican una refutación. No sé si es cierto. Pero es necesario. Es preciso, primero, que Rádek escriba a París y consiga las actas del último juicio contra él en París (de las distintas fracciones del POSDR). Sobre este juicio, Lunacharski, flagelando a los viles calumniadores, ya habló hace tiempo en «Nóvaya Zhizn». Pero eso no basta. Hay que tratar de conseguir las actas o, al menos, la sentencia íntegra del juicio y, si no es posible publicarla, mecanografiarla en varios ejemplares y enviarla aquí. Si no es posible obtener las actas o la sentencia, sería deseable tener al menos un relato escrito del juicio de alguno de los parisinos que participaron en él, y publicar, aunque sea un pequeño folleto en ruso (en Cristianía hay una imprenta rusa), para refutar documentalmente las abyectas calumnias. Podrá hacerse llegar aunque sea un poco del folleto; extractos del mismo deben aparecer en «Arbeiterpolitik», en «Politiken», en «Demain», etc.
(2) Es igualmente necesario que Ganetski refute documentalmente a los calumniadores, publicando cuanto antes el balance financiero de su comercio y de sus «negocios» con Sumenson (¿qué persona es esa? ¡Es la primera vez que oigo hablar de ella!) y con Kozlovski (es deseable que el balance sea verificado y certificado con la firma de un notario sueco o de varios socialistas suecos, miembros del Parlamento). También es necesario publicar el texto de los telegramas (en los periódicos rusos, en «Rússkaya Volia», en «Bez Líshnij Slóv» y otros ya aparecieron, pero, al parecer, no completos) y analizar, explicar cada uno de ellos. 
Contra esta repugnante Dreyfusiada, contra esta práctica calumniosa, hay que luchar publicando un folleto y cuanto antes, sin escatimar trabajo, molestias ni dinero, para estigmatizar a los calumniadores y ayudar en lo posible a los detenidos por esta vil acusación calumniosa.
(3) ¿Cómo andan los asuntos financieros del Buró en el Extranjero, designado por nuestro Comité Central? Después de las persecuciones de julio, está claro que nuestro CC no puede ayudar (al menos, eso pienso). Escribid si se ha logrado recaudar algo a través de los izquierdistas suecos y si el Buró podrá subsistir. ¿Y el boletín? ¿Cuántos números se han publicado y en qué idiomas? ¿Recibió Guilbeaux todos los números? ¿Tenéis la colección completa de «Demain»? ¿Se ha hecho llegar el boletín a América del Norte y del Sur? Escribid sobre todo esto más detalladamente.
(4) A propósito. No recuerdo quién me transmitió, creo, que en Estocolmo, después de Grimm e independientemente de él, apareció Moor. Que el canalla de Grimm, como «centrista»-kautskiano, resultara capaz de un acercamiento vil con «su» ministro, no me sorprende: quien no rompe resueltamente con los socialchovinistas, corre siempre el riesgo de caer en esa vil situación. Pero, ¿qué persona es Moor? ¿Está plena y absolutamente probado que es un hombre honesto? ¿Que nunca ha tenido ni tiene ningún contacto, ni directo ni indirecto, con los socialimperialistas alemanes? Si es cierto que Moor está en Estocolmo y si estáis en contacto con él, os ruego muchísimo, encarecida e insistentemente, que toméis todas las medidas para la más rigurosa y documentada verificación de esto. Aquí no hay, es decir, no debe haber, lugar ni para la sombra de sospechas, reproches, rumores, etc. ¡Lamento mucho que la «Comisión de Zimmerwald» no haya condenado a Grimm con mayor severidad! ¡Habría que haberlo hecho más severamente!
(5) En contra de la participación en la Conferencia de Estocolmo he estado y sigo estando incondicionalmente. Debo señalar que toda esta carta la escribo personalmente en mi propio nombre, ya que no he tenido posibilidad ni de consultar al CC ni siquiera de comunicarme con él. Por lo tanto, al contestarme de manera especialmente detallada, adjuntad a vuestra carta un informe oficial, detallado, de negocios, documentado, vuestro (como Buró en pleno) al CC; yo lo reenviaré.
Así pues, estoy absolutamente en contra de la participación en la Conferencia de Estocolmo. La intervención de Kámenev (¿habéis visto «Nóvaya Zhizn»? Debéis estar suscritos a ella) la considero el colmo de la estupidez, si no de la vileza, y ya he escrito al respecto al CC y para la prensa. Por suerte, Kámenev habló solo por sí mismo y fue desautorizado por otro bolchevique. 
Considero que la participación en la Conferencia de Estocolmo y en cualquier otra junto con los ministros (y canallas) Chernov, Tsereteli, Skóbelev y sus partidos es una traición directa, y en la prensa defenderé esta opinión contra quien sea. Si en la «Comisión de Zimmerwald» (a juzgar por el informe del socialchovinista Rózanov) se logró casi rechazar o semirechazar Estocolmo, eso está muy bien. Pero el «casi» y el «semi» no valen para nada, y toda esta «semi»-socialchovinista Comisión de Zimmerwald, que depende de los italianos y de los ledeburianos que quieren la «unidad» con los socialchovinistas, es una institución de lo más nociva.
(6) Cometemos el mayor e imperdonable error al retrasar o aplazar la convocatoria de una conferencia de las izquierdas para fundar la III Internacional. Precisamente ahora, precisamente cuando Zimmerwald vacila de manera tan vergonzosa o se ve forzado a la inacción, precisamente ahora, mientras existe todavía en Rusia un partido internacionalista legal (casi legal) con más de 200.000 (240.000) miembros* (lo que no existe en ninguna parte del mundo durante la guerra), precisamente ahora estamos obligados a convocar la conferencia de las izquierdas, y seremos directamente criminales si tardamos en hacerlo (al partido bolchevique en Rusia lo están empujando al clandestinaje de un día para otro). 
Se encontrarán fondos para la conferencia. Hay posibilidad de publicar varios números de su boletín. Existe un centro para ello en Estocolmo. Hay un «apoyo» francés («Demain») e inglés (el «Socialist Labor Party» de América; su delegado, Reinstein**, estuvo hace unos días en Petersburgo y probablemente estará en Estocolmo) — por lo demás, aparte del S. L. P. («Socialist Labor Party» de América) hay otro apoyo inglés, y Tom Mann en Inglaterra, y las minorías de allí en el British Soc. Party***, y los socialistas escoceses, y «The International»**** en América.
Sería sencillamente criminal aplazar ahora la convocatoria de la conferencia de las izquierdas. 
* 17 periódicos diarios; 1.415.000 ejemplares de tirada total por semana; 320.000 al día.
** No tengo la menor idea de qué clase de pájaro es. Según los periódicos, ¡saludó al «congreso de unificación» de los mencheviques! Por lo tanto, es un pájaro sospechoso.
*** - Partido Socialista Británico. N. de la Red.
**** - «The International». N. de la Red.
Sería infinitamente estúpido «esperar» un «gran» número de participantes y «cohibirse» porque ahora hay «pocos». Pues ahora una conferencia así será una fuerza ideológica, independientemente del número de participantes, y más tarde podrían silenciarla.
Los bolcheviques, el P. S. D., los holandeses, «Arbeiterpolitik», «Demain»: he aquí ya un núcleo suficiente. A él se sumarán seguramente, si se actúa con energía, una parte de los daneses (Trier y otros, que abandonaron el partido del canalla de Stauning), una parte de los jóvenes suecos (contra quienes pecamos al no dirigirlos, pues hay que dirigirlos), una parte de los búlgaros, los izquierdistas de Austria («Franz»), una parte de los amigos de Loriot en Francia, una parte de los izquierdistas en Suiza (la «Internacional de la Juventud») y en Italia, y además los elementos del movimiento angloamericano ya mencionados por mí. 
Las resoluciones de la conferencia de los bolcheviques (24-29. IV. 1917) y de su congreso (VII. 1917: véanse las resoluciones en «Nóvaya Zhizn»)*, el proyecto de nuevo programa de este mismo partido: he aquí ya una base ideológica suficiente (con el añadido de «Vorbote», «Tribune», «Arbeiterpolitik», etc.) para presentarse ante el mundo entero con respuestas claras a las cuestiones del imperialismo y con una acusación contra los socialchovinistas y los kautskianos. 
Hay que convocar de inmediato dicha conferencia, crear un buró provisional de la misma, imprimir en tres idiomas su llamamiento y los proyectos de resolución para transmitirlos a los partidos. 
Repito una vez más: estoy profundamente convencido de que, si no lo hacemos ahora, nos dificultaremos terriblemente este trabajo en el futuro y facilitaremos terriblemente la «amnistía» a los traidores al socialismo.
(7) El ministerialismo de los mencheviques-«zimmerwaldianos» rusos debe ser aprovechado sobremanera para plantear un ultimátum a Zimmerwald en general: o ruptura con los Branting, los Huysmans y Cía., o nos salimos de inmediato. A propósito: ¿realiza «Arbeiterpolitik» una campaña contra Zetkin y contra el «Volksfreund» de Braunschweig por el hecho de que estos canallas, con fines intrigantes, blanquearon 
* Se trata de las resoluciones de la Séptima Conferencia y el VI Congreso del POSDR(b) (véase «El PCUS en las resoluciones y acuerdos de los congresos, conferencias y plenos del CC», 7.ª ed., parte I, 1954, págs. 335-353 y 372-389). N. de la Red.
y apoyaron a los mencheviques rusos, a Cheidze y Cía., que resultaron ser una chusma ministerial como Sembat, Renaudel, Thomas y Cía.?
¿Acaso ni siquiera Mehring ha comprendido hasta ahora toda la vileza de Cheidze, Tsereteli, Skóbelev y Cía.?
(8) Es necesario organizar el envío aquí de vuestras cartas —espero recibir de inmediato una tan detallada como la mía (de lo contrario, no acepto continuar la correspondencia)— y de literatura: desde mediados de junio, al menos las colecciones completas de «Arbeiterpolitik», «Demain», «Der Kampf» (Duisburg), «Weekly People» (S. L. P.), «Leipziger Volkszeitung», «Neue Zeit», «The Call», etc., Spartakus, las publicaciones de Loriot y sus amigos, «¡Avanti!», etc., etc. Para empezar, al menos mandad recortes.
(9) Debéis enviar aquí, en la medida de lo posible semanalmente, primero, artículos para la prensa partidaria de provincias y de Petersburgo (panoramas del movimiento de izquierda en el extranjero, hechos, hechos, hechos); segundo, hojas (de 4-8-16 páginas) para editarlas como pequeños folletos. Compendios de hechos sobre la quiebra de la Internacional, sobre la vergüenza de los socialchovinistas, sobre la vergüenza de los kautskianos, sobre el crecimiento del movimiento de izquierda: al menos 4 folletitos sobre cada uno de estos temas, de 16-32 páginas. Hechos y hechos. Hay esperanza de editarlos. 
Contestad en seguida si podéis encargaros de ello. Para el envío por nuestra vía (de envío legal no puede hablarse ahora), creo que es indiferente el idioma en que se escriba.
(10) La colección completa de «Pravda» supongo que la tenéis. ¿Estáis suscritos a «Nóvaya Zhizn»? Si no tenéis «Rabochi i Soldat» (cerrado), «Proletárskoe Delo» (Kronstadt) y «Sotsial-Demokrat» (Moscú), escribidme en seguida, y os los enviaré en cuanto se establezca la nueva vía que se ensaya por primera vez con esta carta.
P. D. 18 de agosto. Acabo de recibir los números 1, 2 y 4 del nuevo periódico «Proletari», Órgano Central —por supuesto, pronto lo cerrarán. Trataré de enviároslo. Os envío los números 1-7. 
20 de agosto. Todavía no se ha logrado enviar la carta, y es posible que no se logre tan pronto. ¡Esto acaba convirtiéndose para mí en una especie de diario en lugar de una carta! 
G. ROVIO. 27 DE SEPTIEMBRE DE 1917 
No hay nada que hacer. Debéis tener mucha paciencia y perseverancia si de verdad queréis comunicaros con los internacionalistas en la «más libre» república imperialista. 
Hoy me he enterado por «Izvestia» de que en Estocolmo se publica «Izvestia del Buró de Información del Soviet de Diputados Obreros y Soldados de Estocolmo», semanalmente. Procurad enviar las colecciones completas de todas las publicaciones de Estocolmo. No vemos nada. 
25 de agosto (7 de septiembre). Parece que mañana se podrá enviar la carta. Haced todos los esfuerzos para organizar la recepción por vuestra parte. Contestad obligatoriamente en seguida, aunque sea brevemente, a la dirección (dentro de vuestro país) que os comunicará el camarada que os entrega esta carta (o su amigo). Él os dará también la clave; como prueba escribo con esta clave unas palabras y ruego que contestéis a ellas con la misma clave*.
P. D. Escribid también un pequeño folleto, de 16-32 páginas, sobre los tratados diplomáticos secretos de Rusia: breve, exacto, hechos, hechos. Tal tratado, de tal fecha, tal contenido. Enumeración de los tratados. Compendio. Lo más breve y fáctico posible. Contestad si os encargáis, y para cuándo lo enviaréis.
Termino: por el amor de Dios, inmediatamente la conferencia de izquierdas, el buró de izquierdas, el boletín del buró, y fijad una segunda conferencia para dentro de 2 meses (1
/
2).
¡Salud! Lenin

Enviado desde Helsingfors a Estocolmo

Publicado por primera vez en 1930, en la Recopilación Leninista XIII