A este pensamiento induce la calumnia escandalosamente insolente y salvaje, publicada en *Zhivoe Slovo* y examinada detalladamente por nosotros en otro lugar.

El Estado Mayor francés, en el caso Dreyfus, se cubrió de triste y vergonzosa fama ante el mundo entero, recurriendo a medidas incorrectas, deshonestas y directamente criminales (ruines) para acusar a Dreyfus.

Nuestro Estado Mayor se ha manifestado “en el caso” contra los bolcheviques, al parecer por primera vez públicamente a través de... —es extraño, es significativo, es inverosímil— a través del periodicucho de las Centurias Negras *Zhivoe Slovo*, en el que se ha publicado una calumnia manifiesta de que Lenin es un espía. Este comunicado comienza con las siguientes palabras:

“Adjunto al oficio del 16 de mayo de 1917, con el n.° 3719, el jefe del Estado Mayor del Comandante en Jefe Supremo remitió al ministro de Guerra el acta del interrogatorio” (de Yermolenko).

¿Acaso es concebible, en un procedimiento mínimamente correcto, que las actas de interrogatorios pertenecientes al Estado Mayor se publiquen en la prensa de las Centurias Negras antes de abrirse una investigación o de detenerse a los sospechosos?

El Estado Mayor tiene a su cargo el servicio de inteligencia. Esto es indiscutible. Pero, ¿acaso es concebible un servicio de inteligencia cuando un documento, enviado el 16 de mayo, recibido por Kerenski hace tiempo, no es utilizado por Kerenski, sino por un periodicucho de las Centurias Negras?

¿En qué se diferencia esto, en esencia, de los procedimientos del caso Dreyfus?

Escrito el 5 (18) de julio de 1917.

Publicado el 19 (6) de julio de 1917 en el periódico *Listok “Pravdy”*.

Se imprime según el texto del periódico.