En el número 143 de «Rússkaya Volia» se publica una entrevista con Rodzianko, quien considera «injustas» las acusaciones (de «Pravda» y «Rabóchaya Gazeta») de haber encubierto a Malinovski. Resulta que Dzhunkovski ya el 22 de abril de 1914 le dijo a Rodzianko que Malinovski era un provocador, pero le tomó «palabra de honor» (¡¡¡!!!) de no decírselo a nadie.

Increíble, pero cierto. Rodzianko da su «palabra de honor» al gendarme y no informa a los miembros de la Duma sobre el provocador. Y nuestro partido y toda la sociedad, entre los cuales el provocador Malinovski sigue moviéndose, permanecen en el error… porque Rodzianko dio su «palabra de honor» al gendarme de no delatar al provocador.

¿Y esto se puede tolerar?

¿Y a Rodzianko se le puede considerar no un criminal?

«Pravda» núm. 87, 4 de julio (21 de junio) de 1917.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda».