Se dice que en lo siguiente:

Un gobierno burgués ordinario puede prohibir las manifestaciones solo ateniéndose a la constitución e implantando primero el estado de sitio.

Un gobierno extraordinario y casi socialista puede prohibir las manifestaciones sin condición alguna y alegando «hechos» que solo él conoce.

*Pravda* núm. 79, 24 (11) de junio de 1917.  
Se imprime según el texto del periódico *Pravda*.