Hasta dónde ha llegado hoy el editorialista de «Nóvaya Zhizn», el señor Stan. Volski:

«...Negando el derecho de los grandes pueblos a sojuzgar a las pequeñas nacionalidades, el socialismo jamás ha recomendado la conducta opuesta: el sojuzgamiento de los grandes pueblos por las pequeñas nacionalidades. Y sin embargo, es precisamente a esta violencia contra la voluntad de la democracia de toda Rusia, a la negación del trabajo revolucionario-democrático conjunto, a la sustitución de la lucha de clases por la hostilidad nacional, a lo que se reduce, si no el programa, en todo caso la táctica de la Rada Ucraniana...».

¡A esto llegan las vacilaciones de los charlatanes pequeñoburgueses de «Nóvaya Zhizn»: al más puro espíritu de las Centurias Negras! ¡Pues sólo los Ménshikov de ayer y los Katkov de anteayer podían calificar de «sojuzgamiento» del pueblo ruso por los ucranianos el deseo de estos últimos de tener su propia Dieta, sus propios ministros, su propio ejército, sus propias finanzas, etcétera!

Sucio chovinismo gran-ruso, barnizado con dulces palabras cuasi marxistas: tal es la prédica del ministro V. Chernov, del señor Volski y de «Rabóchaya Gazeta».

«Pravda» núm. 83, 29 (16) de junio de 1917.

Se imprime según el texto del periódico «Pravda».