¡Estimados camaradas!

Adjuntando la resolución del CP sobre la creación de su propio periódico y dos resoluciones propuestas por mí en nombre del Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en la reunión del CP del martes 30 de mayo[16], les ruego que debatan todas estas resoluciones y expresen, de la manera más detallada y motivada posible, su conclusión.

A raíz de la cuestión de si es necesario un periódico especial del CP en Petrogrado, está madurando un conflicto entre el CP y el CC. Es sumamente importante y de la mayor conveniencia que el mayor número posible de miembros de nuestro partido en Petrogrado participe activamente en la discusión de este conflicto en ciernes y contribuya con su decisión a su arreglo.

La Comisión Ejecutiva del CP se pronunció unánimemente a favor de un órgano especial del CP en Petrogrado, en contra de la decisión del CC de crear, en lugar de *Pravda*, cuyo tamaño es claramente insuficiente, dos periódicos: el antiguo *Pravda*, órgano central del partido, y un pequeño *Naródnaya Pravda* (los nombres de ambos periódicos aún no se han establecido definitivamente), como órgano popular para las más amplias masas. La redacción de ambos periódicos debe ser, según la decisión del CC, una sola, y en la redacción de ambos periódicos debe entrar un representante del CP (en el OC con voz consultiva, en el órgano popular con voz decisiva). Debe crearse una «comisión de prensa» (de obreros de los distritos, estrechamente vinculados a las masas), y luego debe reservarse en ambos periódicos un número determinado de columnas para atender las necesidades puramente locales del movimiento obrero local.

Tal es el plan del CC.

La Comisión Ejecutiva del CP, en lugar de esto, quiere su propio periódico, un periódico especial del CP. La Comisión Ejecutiva lo ha decidido por unanimidad.

En la reunión del CP del 30 de mayo, tras el informe y las palabras de conclusión del camarada M. Tomski, mi discurso y la participación en el debate de un gran número de camaradas, los votos se dividieron por la mitad: 14 a favor de la Comisión Ejecutiva y 14 en contra. Mi resolución fue rechazada por 16 votos contra 12.

Según mi convicción, un periódico especial del CP no es necesario en principio, pues en la capital, debido a su importancia dirigente para todo el país, se necesita un solo órgano del partido, precisamente el OC, y el periódico popular, redactado de manera especialmente popular, debe estar bajo la misma redacción.

Un órgano especial del CP inevitablemente dificultará la plena concordancia en el trabajo, puede que incluso engendre diferencias de línea (o de matices de línea), y el perjuicio de esto –especialmente en tiempos revolucionarios– será muy grande.

¿Para qué crear una dispersión de fuerzas?

Todos estamos terriblemente sobrecargados de trabajo, tenemos pocas fuerzas; los publicistas se alejan cada vez más de nosotros hacia los defensistas. ¿Es admisible en estas condiciones dispersar las fuerzas?

Hay que cohesionar las fuerzas, no dispersarlas.

¿Acaso se puede desconfiar de que el CC componga incorrectamente la redacción, o no conceda suficiente espacio en ambos periódicos para el servicio del trabajo local, u «ofenda» a los redactores del CP que estén en minoría, etc.?

En el segundo proyecto de mi resolución, enumeré a propósito una serie de argumentos semejantes (que escuché en la reunión del CP del 30 de mayo) para plantear la cuestión abiertamente ante todos los miembros del partido, para inducirlos a sopesar minuciosamente cada uno de los dos argumentos y adoptar una decisión responsable.

Si ustedes, camaradas, tienen razones de peso y serias para desconfiar del CC, díganlo directamente. Es el deber de todo miembro de nuestro partido, organizado democráticamente, y entonces será obligación del CC de nuestro partido discutir especialmente su desconfianza, informar de ella al congreso del partido, entablar negociaciones especiales para eliminar esta lamentable desconfianza de la organización local hacia el CC.

Pero si no existe tal desconfianza, entonces es injusto e incorrecto pretender que el CC no tenga el derecho que se le ha otorgado en el congreso del partido de dirigir el trabajo en el partido en general y en la capital en particular.

¿Acaso exige nuestro CC algo superfluo, excesivo, al querer dirigir los periódicos de Petrogrado? No. En el partido socialdemócrata alemán, en su mejor época, cuando Wilhelm Liebknecht estuvo al frente del partido durante muchas décadas, él era el redactor del OC del partido. El OC se editaba en Berlín. La organización berlinesa nunca tuvo un periódico especial berlinés. Había una «comisión de prensa» de obreros, había una sección local en el OC del partido. ¿Por qué debemos apartarnos de este buen ejemplo de nuestros camaradas en otros países?

Si ustedes, camaradas, quieren garantías especiales por parte del CC, si quieren modificar algunos puntos (en el plan del CC sobre la organización de dos periódicos), les ruego en nombre del CC que lo discutan y expongan con precisión.

Considero que la decisión de la Comisión Ejecutiva del CP sobre la creación de un periódico especial en Petrogrado es sumamente incorrecta, indeseable, dispersa las fuerzas e introduce una serie de motivos para conflictos en nuestro partido. Sería deseable, en mi opinión (y en este punto sólo represento la opinión del CC), que la organización de Petrogrado apoyara la decisión del CC, esperara un tiempo determinado los resultados de la experiencia de trabajo de dos periódicos según el plan del CC y luego adoptara, si fuera necesario, una decisión especial sobre los resultados de esta experiencia.

Con un saludo socialdemócrata fraternal

31 de mayo de 1917.