Recientemente, en Petrogrado, el informe de la delegación obrera del Donets puso al descubierto a los señores industriales del carbón del Donets, que, de manera criminal, desorganizan la producción, la paralizan y condenan (en nombre de la defensa de su «sagrado» derecho a ganancias fabulosas) a los obreros al paro, al país al hambre y a la industria a la crisis por falta de carbón.

Hoy hemos recibido un telegrama con la noticia de una conducta igualmente insolente y criminal de los empresarios del carbón en otro extremo de Rusia. He aquí el telegrama, enviado al Soviet de Diputados Obreros y Soldados y a tres ministros (entre paréntesis, nuestras correcciones del texto):

«(El Soviet) de diputados soldados y el sindicato de empleados de las minas de Súdzhenka de Mijelson eliminaron el 29 de abril a 9 personas de la administración de las minas a causa de la criminal dirección provocadora de los negocios, que amenazaba con paralizar las minas. La dirección fue encomendada a un consejo de ingenieros, conferencia técnica bajo el control directo del Soviet de Diputados Obreros y Soldados. La comisión de las organizaciones dirigentes de Tomsk, tras investigar, confirmó nuestra decisión.

Mijelson, mediante telegrama del 11 de mayo, negó la liquidación a los obreros; exigimos la restauración completa. La restauración es imposible[8]; a las minas las amenaza la anarquía, a los obreros, la miseria. Tomen urgentemente medidas, envíen medio millón de rublos, decidan el destino de las minas, confísquenlas. Las minas trabajan para la defensa, la extracción diaria es de 135.000 puds; la paralización amenaza el movimiento de los ferrocarriles y la marcha de las fábricas. Por ahora, el trabajo es normal. La liquidación de marzo-abril está sin terminar. Soviet de Diputados Obreros y Soldados, sindicato de empleados».

No se puede hallar una expresión más exacta que la utilizada en este telegrama por el Soviet de Diputados Obreros y Soldados y el sindicato de empleados que lo enviaron: «la criminal dirección provocadora de los negocios» por los capitalistas.

Y resultarán cómplices de este crimen todos los miembros del Gobierno Provisional, sin excluir a los ministros supuestamente socialistas, si continúan «luchando» contra la catástrofe que se avecina únicamente con resoluciones, comisiones, reuniones con los empresarios, si siguen «gastando palabras en vano allí donde hay que emplear el poder (contra los capitalistas)».

«Pravda» nº 61, 1 de junio (19 de mayo) de 1917.

Se publica según el texto del periódico «Pravda».